Cuenta atrás de la OEA sobre la Venezuela de Maduro

El uruguayo Luis Almagro, secretario general de la OEA (Organización de Estados Americanos), saludado como un “traidor” por Nicolás Maduro, el actual presidente de Venezuela, luego de que activara este martes, como estaba previsto, el Artículo 20 de la Carta Democrática del sistema interamericano, a la vista del bloqueo institucional, del virtual golpe de Estado, en que se encuentra el país para evitar la celebración del referéndum revocatorio contra el actual presidente; consulta instada por la Mesa de Unidad Democrática, vencedora por mayoría absoluta en las elecciones celebradas siete meses atrás.

La “traición” de la que Maduro acusa a Luís Almagro deriva de la empanada mental sobre el cambio histórico en que Nicolás Maduro se encuentra sumido frente a la evolución hemisférica habida desde los tiempos de la Guerra Fría; tiempos en los que las izquierdas en armas, motorizadas por la Unión Soviética a través del castrismo cubano en funciones de catalizador ideológico, provocaron la irrupción de las dictaduras militares suramericanas como institucionalizados cortafuegos.

Especialmente en el Cono Sur, cada capítulo nacional dentro de la crónica de ese choque entre revolución de las izquierdas radicalizadas y reacción militarizada de los Estados, tuvo su propio y correspondiente reparto de nombres, banderas y leyendas… En Argentina, Montoneros entre otros; en Colombia, las Farc; los Tupamaros en Uruguay…

A la muy nutrida nómina de combatientes marxistas de entonces en el mundo iberoamericano se debe haber referido, implícitamente, Nicolás Maduro, desde su hemiplejia política e ignorancia histórica en la descalificación del presente Secretario General de la OEA.

Pero el drama político del actual chavismo consiste en que a la hora de ganar la batalla de las adhesiones cuando dentro de la OEA se vote sobre la desadecuación venezolana en su régimen actual con la democracia, la implosión económica del sistema, que no le permite ni abastecer al país de papel higiénico, le impide comprar las adhesiones para librarse de la suspensión como miembro de la Carta interamericana.