La Historia dobla otra esquina en el sureste asiático

Si la visita del presidente Clinton a Vietnam fue el primer cambio histórico en las relaciones americano-vietnamitas, luego del fin de la guerra 1975 entre ambas partes; y después, la cursada por George W. Bush significó ratificación de la primera, esta del presidente Obama – en la que se ha levantado el embargo de la venta de armas – supone la culminación y cierre de un ciclo histórico dónde, como en botica, hubo de todo entre las partes. Casi para verlo y no creerlo.

En sólo un compás de poco de más de 60 horas, se ha cerrado una situación que parcialmente subsistía en términos de restricciones. Ahora se ha dado el paso final, definitivo. Habrá ya un comercio de armas sin tasa… En el horizonte de la relación bilateral entre Washington y Hanoi nada queda de cuanto todo fue allí, con la Guerra de Vietnam, por causa de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética; un conflicto gélido más que únicamente frío entre Washington y Moscú (además de Europa), pero resuelto en pura y ardorosa llama en lo que entonces se llamaba el Tercer Mundo, por Asia, África y América.

Nada directamente significaba China en aquella contienda brutal por el Sudeste Asiático. Pekín, la China de Mao, no tuvo arte ni parte en la crónica americano-vietnamita y soviética. Como históricamente había sido. Vietnam toda fue algo más que una piedra en el zapato del gigante amarillo. Y en las mismas se está. Obama se ha encargado de enfatizarlo. Y lo ha hecho directamente, de modo literal y expreso. La normalización plena con Vietnam no implica hostilidad ninguna con Pekín, ni expresa ni tácita…

Se está en otro teatro de tensiones y en otro género de problemas. Pekín comparece regionalmente, en el ámbito geopolíticamente crítico de los Estrechos Orientales, con una tangente de tensiones del conjunto de Estados de esa región. Sujetos todos ellos – incluido Vietnam en primer lugar – de derechos soberanos sobre las riquezas submarinas en hidrocarburos; soberanos y alertados por las pretensiones expresas de China. En el marco del Mar del Sur de China, Pekín desde sus carencias energéticas llega un poco más allá de sólo un sueño en disponer del petróleo yacente en el fondo de esa región del Pacífico Sudoccidental.

Estados Unidos ni quita ni pone rey en lo tocante a las pretensiones de China, pero ayuda a sus aliados de la ASEAN (ahora Vietnam virtualmente entre ellos). El siglo y aun el milenio del Pacífico comparecen como un tiempo y un espacio con infinidad de cambios que sustanciar y de esquinas que doblar para asombro de las generaciones venideras.