Orto frente populista en España y ocaso hemisférico en América

La articulación dialéctica de las izquierdas en España, en el compás previo a la muy probable convocatoria de nuevas elecciones y en la advertida presunción de que ello pudiera llevar a un tsunami como aquel en que naufragó la II República, contrasta vivamente con el desplome del populismo hemisférico advertido entre la cuenca petrolera del Orinoco y las vastedades australes de la Pampa argentina, en las que prosperó primero e irradió después, la variante kirchneriana del peronismo fagocitado – en el último compás de la Guerra Fría – por la dialéctica leninista de las “ situaciones concretas”.

Mientras por Caracas el presidente Nicolás Maduro bracea entre las muy revueltas aguas de su derrota en las elecciones parlamentarias del 6 de Diciembre pasado, con la activación sucesiva de las trampas totalitarias instaladas en el suelo constitucional del país – bloqueando primero la derogación de la Ley de Amnistía, y luego el referéndum revocatorio del segundo periodo presidencial; entre tanto, por Buenos Aires se acaba de abrir la debelación judicial contra la viuda de Néstor Kirchner por las trapacerías económicas y los desmanes políticos habidos durante la prolongada estadía familiar en la Casa Rosada.

Un periodo al que pertenece el bochorno de las remesas de dólares enviadas por Hugo Chávez, empaquetadas en maletas y encontradas por la policía bonaerense, aparcadas en cuartos de baño anexos a despachos ministeriales. Y junto a ello, trapacerías económicas de gran porte consistentes en envíos a Bancos suizos. Sumas constitutivas de un patrimonio capaz de competir, ventajosamente con los tesoros evadidos por la saga de dictadores salidos de aquellas repúblicas.

Los flujos dinerarios concretamente salidos de Venezuela no sólo han tenido destinos hemisféricos. También – justo es recordarlo ahora – han financiado proyectos políticos en España de signo populista en sentido lato. Asimismo lo han hecho para otros proyectos “programas para el cambio”. Como ahora tanto se ha repetido y repite en la jerga propia de mercadeo de alianzas por el mundo político de babor y frente a una opinión pública desnortada y fatigada. Frente a un horizonte de nubes rojas.