¿Qué hace Fidel con Maduro mientras Raúl está con Obama?

Habrá que recurrir a la escolástica soviética para explicar el trance rocambolesco que oficia de nota de pie de página en la crónica de la visita del presidente Obama a la Habana mientras, al parecer, no está previsto o programado encuentro alguno de éste con el anterior jefe del Estado cubano; aunque sí lo estaba, al parecer, un simultáneo cara a cara de Fidel con el calamitoso Nicolás Maduro, arrollado electoralmente el 6 de Diciembre de 1015 por la MUD (Mesa de la Unidad Democrática) en términos tan inequívocos que ésta puede, incluso, convocar un referéndum para que se le revoque el mandato presidencial.

Habida cuenta hasta dónde alcanza la distonía entre los signos de uno y otro visitante a La Habana en la misma fecha ¿cómo se han organizado así las cosas por los dos hermanos? Ocurre además que dado que ninguno de los componentes de la diarquía haya dado una sola puntada sin hilo en su medio siglo de totalitaria comandita, añada preguntas, diversísimas a los interrogantes sobre el porqué de este enredo de naipes.

Una de las posibilidades es la de que la clave de la presencia de Maduro en La Habana puede no ser otra que la del mensaje, al mundo hispanoamericano y al mundo en general, de que la visita del presidente Obama a Cuba no afecta ni poco ni mucho a la identidad del propio régimen cubano ni a la voluntad revolucionaria de sus dirigentes. Es decir, tanto como un “aquí no pasa nada” que suponga contradicción con más de media centuria de ejecutoria anti-imperialista…

Otra hipótesis sobre el sentido de la presencia de Maduro en La Habana visitada por Barack Obama podría ser que todo resulte de una cuestión de consumo interno del régimen bolivariano, tan con el agua al cuello por su catástrofe económica, social y política; sobre todo, por la emergencia política que supone el hecho de que la oposición tiene en sus manos todas y cada una de las claves jurídicas contra la devenida dictadura totalitaria, además del recrecido apoyo internacional a la inmensa mayoría que ha votado contra el chavismo. Todo un conjunto de agobios para el Gobierno de Caracas que le haya llevado a pedir que Fidel convocara a Maduro para que también estuviera en La Habana, aunque entrando por la puerta de atrás.