Unanimidad en la ONU contra Corea del Norte

ONU

Es el más duro varapalo en 20 años contra la dictadura hereditaria y comunista implantada en la península coreana al norte del Paralelo 38. La sanción del Consejo de Seguridad sucede a las dos últimas mega-infracciones de la legalidad internacional en lo tocante a las armas nucleares y en lo que se refiere a la balística de misiles: materias conexas en términos militares.

Concretamente, el último lanzamiento de un cohete - enmascarado como prueba espacial de las que se realizan para la puesta en órbita de satélites de comunicaciones, y en otras pruebas de alcance científico, principalmente exploratorio -, estuvo precedida de una prueba nuclear de potencia nunca verificada hasta ahora por la monarquía soviética, de creación ruso-china, que ahora discurre por el tercero de los tramos generacionales en su vértice.

El componente político más relevante de esta Resolución del Consejo de Seguridad es el de que, como no podía ser de otro modo, incluye la conformidad de China, una de las seis potencias permanentes que integran el órgano ejecutivo de la autoridad política internacional. Y China, hasta el presente, no había endosado una Resolución tan severa contra el régimen de Pyongyang. Severidad que en términos cuantitativos se expresa en el hecho de que los embargos comerciales de materias críticas a que es condenada Corea del Norte, afecta tanto a las que ese país exporta como a las que adquiere en el exterior, y a la disponibilidad de los depósitos financieros norcoreanos en la Banca internacional.

Como advertirá el lector, se trata de un régimen de sanciones internacionales de gran paralelismo con las que se aplicaron hasta fecha reciente - tras del acuerdo internacional - a la República Islámica de Irán, por sus actividades internacionalmente prohibidas, para el enriquecimiento de uranio, que al cabo les permitiera un día, fabricar armas nucleares. La similitud del proceso armamentístico aquél de los iraníes con el operado por los norcoreanos, se completó con los suministros, por parte de éstos, de tecnología balística, tal como cupo saber por vía del Mosad israelí, que interceptó ese tráfico al advertir el paso por el aeropuerto de Damasco, procedente de Pyongyang, de un ingeniero persa al que dio muerte días después, mediante un atentdo, en Teherán.

Con todo, lo más relevante de la actual sanción de la ONU a Corea del Norte estriba en el endoso de China. Un suceso capaz de marcar un antes y un después en la historia de las relaciones entre dos cristalizaciones tan diversas del marxismo-leninismo.

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