¿Acción relámpago en Libia?

La muy consumada implosión del Estado líbico tras de la caída del régimen de Gadafi (uno de los más notorios y letales efectos de la “primavera democrática” en el norte de África, Oriente Próximo y Asia Menor, con la revolución egipcia y las aun cursantes guerras civiles en Siria y en Yemen), ha dado sus correspondientes pasos, sus letales consecuencias, por vía de la conversión de su vacío estatal en escenario poco menos que primordial del EI (Estado Islámico) en el tercio norte del Continente Africano.

Desde una singular situación de bicefalia político-territorial, establecida entre Tobruk y Trípoli, y expresada políticamente como dos contrapuestos centros de poder, la última cristalización supra-regional del terrorismo yihadista, además de aportar masa crítica al disenso entre los dos polos del conflicto líbico, los constituye en trampolín para proyectarse a lo largo del Sahel que bordea el sur del desierto sahariano, al tiempo que proyecta y reproduce, sobre el sur de Europa, rangos de inseguridad parecidos a los que el Imperio Otomano supuso en los siglos XVI y XVII.

De otro punto, dentro de la situación creada por el EI (Estado Islámico) en el solar del que fue “Imperio Gadafiano”, hay que preguntarse a qué puede obedecer sino el hecho de que una acción de francotiradores no identificada en términos de autoría, se haya llevado por delante a dirigentes de esta rama del yihadismo, de forma sistemática y continuada. Que junto a ello se haya tenido noticia de que servicios de Inteligencia estadounidenses se encuentran allí, sobre el terreno, recabando información sobre aquel estado de cosas, hay que entenderlo y relacionarlo con la manifestación de Ashton B. Carter, secretario de Defensa, sobre la actual situación en Libia, como una inminente operación “relámpago”. El cálculo al que se ha arribado, en el sentido de que llegan a 3.000 los yihadistas que se encuentran allí, abunda en la probabilidad y refuerza la certeza de que la “operación” se efectúe en el plazo de horas más que en el transcurso de días.

La cosa presenta un perfil semejante con la pretensión de Washington de que la OTAN aporte colaboración aérea para operar contra el EI en Siria e Iraq. El EI es ya un problema significativo para la seguridad de Europa.