Grecia emplazada por negligencias en gestión de sus fronteras

Acontece, con la que está cayendo sobre Europa, tanto por el peso objetivo del tsunami migratorio como por el riesgo terrorista del yihadismo islamista, enroscado en el descontrol policial fronterizo en tramos críticos por donde discurren los flujos de la migración, que Grecia se vuelve a configurar como problema. Luego de lo que pasó con sus dificultades críticas para atenerse a cubrir los mínimos exigidos para su permanencia en el Euro, sobreviene ahora la alarma provocada por la negligente gestión de la policía de fronteras helena que demanda la pertenencia al espacio Schengen.

La reunión de los ministros europeos de Interior de los Gobiernos europeos concernidos en la responsabilidad gestora de las condiciones de seguridad que demanda el libre tránsito, celebrada el lunes en Ámsterdam, añadida a la compartida percepción y fundada sospecha de que en los tramos fronterizos pertenecientes a Grecia los controles policiales iban manga por hombro en lo tocante al registro y el cotejo informático subsiguiente de quienes componen la masa migratoria que, sabido de todos resulta, compendian mayoritariamente tanto el drama de la guerra y el peso de las hambres, como la óptima condición vehicular que ofrece el flujo masivo de una multitud doliente para que los terroristas se vengan a emboscar en ello y así entrar en el espacio europeo y perpetrar en éste sus atentados.

No se trata de cábalas ni fantasías alarmistas, de tan lógica consideración tras de la patente prueba aportada por los atentados del pasado otoño en París; especialmente tras haberse comprobado que ciertos de los terroristas islámicos se habían entrenado en Siria, y entrado en Europa y llegado a París – luego de recalar en Bruselas -, muy posiblemente en el flujo migratorio que pasa por Turquía y entra en la Unión Europea a través de Grecia.
Pero la cuestión sobre la que ahora pone foco la Comisión Europea en su advertencia al Gobierno griego sobre el descontrol policial de su frontera en el paso a través de la misma del muy caudaloso flujo migratorio, viene motivado tanto por las severas condiciones de hecho que exige la viabilidad y sostenimiento del espacio Schengen en las fronteras perimetrales del conjunto de Estados integrados en su ámbito, como la probada incompetencia gestora de la fuerza política allí hora gobernante, tan profunda y fraternalmente ligada al Podemismo aquí cursante. Una incompetencia que ha merecido el apercibimiento y el ultimátum de la Comisión Europea, y que ha incluido la hazaña policial de detener, como supuestos traficantes mafiosos, a bomberos españoles aplicados al socorrismo de rescate de migrantes náufragos en aguas del Egeo. Sólo les faltó añadir en los cargos, allí en Lesbos, el de reclutadores de doncellas al servicio de Safo.