Involucración totalitaria en el arco de la izquierda

Esa izquierda involucrada en cristalizaciones totalitarias exteriores en América y por Asia, no es otra que la izquierda española. Concretamente la fracción podemita, gente de la CUP secesionista catalana y rabos sueltos y vivos del abertzalismo terrorista vasco- conspicuos representantes unos y otros de dos separatismos españoles: el catalán heredero de Terra Lliure y el terrorista de ETA- integrantes todos del lote de selección llevado a Caracas en el avión presidencial de Nicolás Maduro, el enquistado residuo populista contra la voluntad democrática venezolana, resucitada en las urnas del pasado 6 de Diciembre.

La proximidad cronológica entre las elecciones venezolanas y las españolas, de sólo 14 días después, mezcla las aguas y los ecos de los respectivos significantes ideológicos y parlamentarios resultantes de ellas. Y lo hacen en el marco hispánico común de una y otra consulta. Y para más enriquecer la complejidad de los atributos propios de la pirueta en curso, el solapamiento de los paisajes políticos emergidos de las urnas hispánicas de diciembre, las gravitaciones totalitarias del Podemismo han venido a iluminarse con la retirada de las sanciones internacionales que, entre otras cosas, cerraban el acceso del petróleo persa a la economía global.

La formación abanderada con el color morado que lucía en la enseña de la Segunda República española; la tropa política autoerigida en estandarte de la supuesta voluntad popular de un cambio debelador del supuesto régimen de “castas”, como paradigma para el futuro nacional español, no sólo remeda los visajes frentepopulistas de 1934 sino que hace gravitar en torno suyo, poco menos que en términos de cooperación, las imágenes de una segunda proclamación de independencia en Cataluña.

Lo ahora denunciado sobre la Operación Maduro, certifica la autenticidad de la simbiosis operativa entre la fantasmal aventura bolivariana y la propuesta post-bolchevique de los podemitas, cuyo componente más cierto no ha sido otro que los flujos dinerarios librados desde Caracas, tan ciertos al parecer como la acogida sistemática de terroristas de ETA, integrados por el chavismo en sus engranajes burocráticos. Junto a De Juana Chaos y otras 50 hermanas de la caridad descendientes de Stalin y Sabino Arana, el censo de etarras acogidos por el chavismo compone un test incontestable de lo que podría suponer para la vida nacional toda ventaja que pudiera lograr la tropa podemí en un determinado cambio político español.

Este flanco de las conexiones con el populismo venezolano es mucho más importante, como causa de alarma y necesidad de control, que todo cuanto, monetariamente, pudiera seguir fluyendo del aparato teocrático de Irán.