Conferencia en Viena sobre la guerra de Siria

Cabe esperar que sea un gran paso para la mediación internacional sobre la guerra civil en Siria, la reunión que este viernes tendrán este viernes en Viena los ministros de Asuntos Exteriores de Estados Unidos, John Kerry; de Rusia, Serguei Lavrov; de Arabia Saudí, Abdel Jubier, y de Turquía Feridum Sinirlioglu. Mucho es lo que se juega Bashar al Asad, el presidente sirio, para que por primera vez en cuatro años haya viajado fuera de su país para entrevistarse en Moscú con el presidente Putin: un encuentro del que ha salido esta iniciativa conjunta. Algo sencillamente impensable antes de este viaje, del que podría surgir, por primera vez en mucho tiempo, una ventana de oportunidad para la estabilización diplomática, política y militar en Oriente Medio.

Tan singular como el hecho de que Al Asad saliera de Damasco, y como la propia presteza con la que ha vuelto a Damasco, es el hecho de que en tan pocas horas se haya podido concertar el encuentro cuatripartito en Viena. No faltan razones para tanta prisa en convenir el encuentro: impensable quizá si no mediaran como lo han hecho dos circunstancias capitales. Una, la asunción rusa de la iniciativa diplomática, y otra, el propio compromiso militar ruso en el conflicto, con sus bombardeos aéreos sobre el yihadismo islámico y otros enemigos del actual Estado sirio… Un protagonismo que, de otro punto, forma parte del problema a debatir.

La negociación internacional en Viena no lo va a tener fácil, con independencia de lo urgente que es cortar los problemas que la guerra en Siria está generando, entre otros grandes asuntos, el de los refugiados que buscan en Europa cobijo y asilo. Mucho tienen que decir, además Estados Unidos y Moscú, Turquía (miembro de la OTAN) y Arabia Saudí, cabeza del mundo suní, al que ciertamente no pertenece la minoría gobernante (chií) en el actual poder político de Damasco. Consideración merece también el propio interés de la Federación Rusa cerrar el paso al yihadismo en Asia y en su propio territorio.