A punto de levantarse las sanciones contra Irán

La visita a Teherán del Director General  de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Yukiya Amano, para entrevistarse con Hassan Rohani, presidente de la República Islámica de Irán, ha permitido salvar el último escollo que restaba para el levantamiento de las sanciones económicas que fueron impuestas al país cuando la oposición iraní desveló al mundo el programa nuclear que el Gobierno persa desarrollaba en secreto para dotarse de la Bomba Atómica, lo que contravenía la legislación internacional existente contra la proliferación de las de las armas nucleares, de la que el régimen iraní era signatario al haber firmado el correspondiente Tratado.

Las negociaciones de Irán con las potencias titulares de representación permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, y Alemania, concluidas en el pasado mes de junio, habían dejado lo que cabe llamar un trascendental cabo suelto que habría de resolverse: la comprobación de que la República Islámica había efectivamente cumplido por entero los términos del compromiso del desmantelamiento del programa en todo lo que afectaba al tramo crítico del enriquecimiento de uranio, cuestión cuantificada en el número y capacidad de las centrifugadoras aplicadas para tal menester.

Cosa que habría de comprobarse con las inspecciones realizadas por los técnicos de la AIEA, aplicados a la medición de los niveles de radiactividad que impregnaban todas y cada una de las instalaciones dónde se efectuaron los procesos de enriquecimiento del mineral hasta niveles críticos. Concretamente las pertenecientes al complejo militar de Parchin.

Ha sido tal el último paso en la revisión del pleno cumplimiento, dado voluntariamente por Irán conforme los términos del Protocolo Adicional del Tratado de no Proliferación Nuclear, que la República Islámica había suscrito en su día y que después había trasgredido al acometer su programa armamentístico de tipo nuclear. Todo ha tenido que ver, en última instancia procesal, con la visita a Teherán del máximo responsable ejecutivo de la AIEA, Yukiya Amano.

Después ha venido a ser el presidente iraní, Hassan Rohani, quien de inmediato se ha ido a Moscú para entrevistarse con Vladimir Putin, puesto que la Federación Rusa, aparte de ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, representa también a la única de las potencias participantes  en las negociaciones que tiene una relación de especial proximidad con el actual régimen persa, el de los ayatolás, como anteriormente lo fueron norteamericanos y británicos desde la caída de Mosadeq – el jefe de Gobierno de Teherán que liquidó la instalación preponderante de éstos en el control del petróleo del país -. Tras la revolución de 1979 que acabó con el reinado del Sha, Mohamed R. Palhevi, acabó también en Irán la primacía angloamericana. Hechas estas precisiones históricas se entiende mejor la presteza con la que el presidente Rohani ha viajado a Moscú para encontrarse con Putin. Salvo error u omisión será inmediato el levantamiento del bloqueo económico internacional a la República Islámica de Irán, por el que claman sus nacionales

Falta por ver ahora en qué queda la eventual acción conjunta de rusos y norteamericanos para “imponer” una salida política a la guerra civil en Siria. Conflicto que es el motor del tsunami migratorio que inunda fronteras de Europa.