A más la crisis Venezuela/Colombia

Evoluciona negativamente la tensión colombo-venezolana. La recíproca llamada de Colombia y Venezuela a sus respectivos embajadores en Caracas y Bogotá, parece ir a peor, enconándose, luego de que las responsables en política exterior de uno y otro Gobierno se hubieran ya reunido en Colombia para debatir sobre la crisis fronteriza entre los dos países-originada por la repatriación forzosa de cientos de colombianos – argumentada desde Caracas con la denuncia de supuestas actividades de la Contra colombiana : fuerzas irregulares que durante un tiempo combatieron a la guerrilla de las Farc en la zona envuelta en el conflicto.

Sobreviene esta crisis en el momento en que las negociaciones de paz que mantienen en La Habana el Gobierno colombiano y tales fuerzas guerrilleras, con el fin de acabar un conflicto que dura más de medio siglo, se encalla en dificultades de fondo coincidentes con la sobrevenida circunstancia de que el régimen cubano, anfitrión de este proceso, tiene protocolizado su restablecimiento de relaciones con el Gobierno de Estados Unidos y las enseñas nacionales de uno y otro país ondean en las sedes de representación sus respectivas capitales.

La coetaneidad práctica entre la crónica de la guerrilla de las Farc y de las otras actuantes en el hemisferio hispánico con el tiempo histórico de la Guerra Fría, viene a enmarcar el giro de agravamiento de esta recrecida tensión política entre los Gobiernos de Venezuela y Colombia, cuyo origen se remonta al advenimiento al poder del chavismo en Venezuela, como efecto mecánico de su sintonía ideológica y política con los principales frentes guerrilleros operantes en la Colombia siempre sintonizada, durante este ciclo histórico, con la democracia estadounidense.

Desde estos precedentes, interrelaciones y fundamentos contextuales se llega poco menos que a la extrañeza por el deterioro de la relación colombo-venezolana mientras se restablece la normalización de trato entre Washington y La Habana. Un Washington que patrocina a la Colombia que se defiende de las Farc apoyada por la Venezuela del chavismo y, hasta el presente, por la Cuba del castrismo. La historia de este lío a cuatro trae parentesco – quizá por proximidad geográfica – con el misterio del Triángulo de las Bermudas.