Japón, más allá de la autodefensa

Cambió el marco y cambia el cuadro, aunque lo aparentemente lógico hubiera sido al revés. Pero siendo el marco el Océano Pacífico y el cuadro la política de Defensa de Japón, ocurre que habiéndose mudado el que fue “lago español” durante tres Centurias, en la cuenca oceánica primordial del Siglo XXI, tiene su sentido que Japón, con su actual Gobierno liberal/demócrata de Ahinzo Abe, disponiendo de la mayoría parlamentaria suficiente se haya lanzado en plancha a reformular el principio de autodefensa por el que se regía en política militar y alternativas diplomáticas, durante los últimos 70 años, la acción en el mundo del derrotado Imperio del Sol Naciente.

Lo más notable, de momento, es la desfavorable percepción nacional con la que ha sido registrada tan revolucionaria decisión política de un Gobierno salido de las urnas: según las encuestas, el 60 por ciento la desaprueba y sólo un 25 por ciento aparece favorable a ella. Es el efecto de rechazo de lo que el zapaterismo llamaría la “memoria histórica”: la derrota militar en la II Guerra Mundial, con su rúbrica de Hiroshima y Nagasaki…
Aunque nada tiene que ver el pasado aquél con este presente, en el que las referencias estructurales entre uno y otro son de tan abrumadora disimilitud, tanta que el enemigo de entonces es el aliado de ahora, mientras que China, el actual vecino en el Pacifico de Asia es para Japón y los más de sus interlocutores en la mismo segmento oceánico del gigante económico continental – que vira con enormes zancadas a su conversión en gran potencia militar, naval y aérea. Algo que le lleva a una redefinición expansiva de sus pretensiones territoriales dentro de su entorno, frente al propio Japón y ante Vietnam, Filipinas y por el mundo todo de los Estrechos Orientales, que operan como esclusas estratégicas entre el Pacífico y el Océano Índico.

El cambio del estatuto legal de Japón en política de defensa sólo ha sido explicado en términos nipones, y justificado, por analistas que manejan perspectivas históricas, como Kunihiko Miyake , que define la actual como época de transición en las realidades estructurales y las percepciones subjetivas de la seguridad nacional.