El presidente Al Sisi, clave en Oriente Medio

En la propia medida en que el terrorismo islamista es la primera fuerza desestabilizadora en Oriente Próximo, además de preocupación ascendente en la Unión Europea y el mundo africano -cornisa norte, Sahel, costa nordíndica y Nigeria-, la visita de Estado a Madrid del presidente de Egipto, Abdeltafah Al Sisi, director del golpe de Estado en Julio de 2013, que desplazó del poder al presidente Mursi -democráticamente elegido, aunque deslegitimado por el ejercicio anticonstitucional del poder, al servicio del radicalismo de los Hermanos Musulmanes-; y junto ello, no es sólo dato de preferente actualidad en la cuenca mediterránea, sino también de específico interés dentro del asentamiento de la actividad económica española en esa zona crítica del Mediterráneo Oriental.

No se ha reparado en su justa medida sobre el alcance que representa el hecho de que los Hermanos Musulmanes -reservorio del radicalismo islámico de cuantas claves han mediado en la eclosión del terrorismo de Al Qaeda, en un primer momento, y del EI (Estado Islámico) después, fuera desalojado del poder en Egipto, primero de los Estados árabes de mayoría musulmana, y con una significativa presencia (equivalente a un 10 por ciento de la población), aunque menguante, de la minoría formada por los cristianos coptos.

La desestabilización terrorista del yihadismo presente en el Sinaí, con ataques reiterados al Ejército y a las fuerzas de seguridad, es quizá el rastro más notable del paso por el poder de los Hermanos Musulmanes, con sus sintonías manifiestas y actuaciones conjuntas, además, con el radicalismo islámico gobernante en la palestina franja de Gaza. De ahí que el presidente Al Asisi, en su comparecencia en Madrid, haya puesto el centro de su discurso político cuánto significa la “amenaza terrorista en la región del Medio Oriente y en todo el mundo… y se haya convertido en una preocupación de primer orden para nuestros países y para muchas naciones“.

En ese contexto de problemas compartidos se ha venido a instalar la idea, instrumentada a través de un memorandum que explore la viabilidad económica de construir un enlace de AVE entre El Cairo y Luksor -uno de los más relevantes activos turísticos de que dispone Egipto-, cuestión en la que se han ocupado el ministro español de Economía y el titular de la cartera de Transportes.