Vergüenza de Europa en el Mediterráneo

La última tragedia migratoria en el Mediterráneo, en la que casi se ha doblado el número de víctimas mortales habidas pocos días antes (700 frente a 400) en la zona del Canal de Sicilia, donde se repiten un y otra vez, es suceso de tan escandalosa y brutal relevancia que ha determinado, para hoy mismo, la celebración del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea. Encuentro impulsado por la reacción, lógicamente explosiva, del primer ministro italiano y por las palabras del papa Francisco. Una cosa y la otra detonadas por la inhumana magnitud del problema.

De entrada hay que señalar de qué brutal manera habían caído en saco roto – por Bruselas y otras partes- las denuncias y reclamaciones del Gobierno italiano ante la cruel y endémica reiteración de estas tragedias, cuyos orígenes no corresponden a los convencionales y propios de las páginas de sucesos en los periódicos, sino a los espacios informativos que ocupan las cuestiones de política internacional, y las secciones en que esta política internacional se prolonga en la casuística de las guerras.

No se producirían hechos tan luctuosos y brutales de no mediar los problemas de base que los provocan y desarrollan en momentos distintos del proceso. De un lado están las guerras y sus consecuencias todas, que abundan en los desplazamientos compulsivos de las poblaciones, en la explosión de las migraciones; de otro – a veces por separado – las carencias económicas no siempre producidas por las guerras. Pero como causa principal de este problema, en la trágica actualidad de estas horas aparece, se identifica la acción conjunta del conflicto armado originado en el islamismo terrorista de Estado Islámico o de Al Qaeda y en la acción de las mafias que operan en el norte de África, especialmente en Libia…

¿Sería descabellado pedir que se planteara en el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores que hoy se celebra en Luxemburgo, la inmediata articulación de un dispositivo militar en el Mediterráneo oriental como el que se dispuso contra la piratería en el Índico noroccidental? Aquello resultó y esto del Canal de Sicilia está pidiéndolo ahora mismo gritos.