La remunerada sintonía de Iglesias con el chavismo

En el Universal de Caracas del pasado domingo desvelaba en un artículo Marta Colomina los nexos de colaboración con el chavismo de Pablo Iglesias, “quien con Juan Carlos Monedero, Íñigo Herrejón y Luis Alegre, crearon una fundación “Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), a través de la cual obtuvieron contratos por casi cuatro millones de euros por “asesorar” durante 10 años el Gobierno de Hugo Chávez (sin contar lo que pudieran haber recibido de la partida secreta) y convirtieron su Facultad – efiriéndose a la de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense – desde la cual salieron y alimentaron las protestas de los “Indignados” que los venezolanos veíamos desde nuestros televisores actuar airadamente en el centro de grandes capitales españolas, sobre todo Barcelona y Madrid…

“El CEPS ” – continuaba Marta Colomina – ha operado en Venezuela a través del Frente Francisco de Miranda, desde donde han mantenido reuniones con miembros de ETA y las FARC, como reseñase la Prensa venezolana. Monedero ha estado muy activo en política interna venezolana: defiende en los medios a Chávez y a Maduro y critica a la oposición. Cuando en España se abordaba el tema de Chávez, los defensores han sido Monedero y los demás del CEPS. ” (…)

“El peso del financiamiento chavista y acusaciones sobre apoyo iraní, comienzan a ser una pesada losa para Iglesias y su grupo, del que hasta en las redes sociales se dice que en la Complutense celebraron fumando cohíbas y brindando con ron cubano el muy dudoso “triunfo” de Maduro. Las contradicciones son demasiadas: por ejemplo llamar despectivamente “casta” al PSOE y al PP, y rendir simultáneamente culto a Fidel y Raúl Castro (con 50 años de dictadura a cuestas) y a los 15 años del chavismo”.

Entiendo que la aportación informativa de este testimonio de la Prensa venezolana que aun resiste el asedio del régimen sobre las particularidades de la sufragada complicidad del tardocomunismo criollo que representan Pablo Iglesias y su equipo; especialmente en lo que concierne a la zambullida dialéctica en la exoneración transversal del terrorismo etarra como acreedor de una explicación política. Algo que en el contexto aportado por la parte venezolana respecto del cambalache chavista con la plaga terrorista de las FARC colombianas – a las que ETA tiene rendidos servicios de mayor significación y cuantía – es sobradamente conocido por nuestros lectores.

Ello y el hecho de que el chavismo haya sostenido complicidades y ofrecido asilo a los etarras, no hace más que abundar en la evidencia de que el personaje en cuestión, y el núcleo de sus socios primordiales, pertenecen a una galaxia ideológica insospechada por la mayoría de los “indignados”. Y todavía más por quienes les votaron en las urnas de la UE.

Por la boca muere el pez y se entrampan los tramposos. Como hubiera dicho El Gallo, lo de “Podemos” no puede ser y además es imposible.