El mosaico está que hierve

Entre disturbios y protestas por Atenas, que pasarán a los anales de la aventura monetaria en Europa cuando la unidad soberana no estaba siquiera en el horizonte, Grecia aprueba los planes de ajuste de cuentas entre la limitada entidad de las cosas y las explosivas fantasías de los demagogos de izquierdas y derechas. Vuelve así a su sitio el tapón de la bañera en la Eurozona, veremos por cuánto tiempo, y baja la tensión de los mercados sobre la deuda de los países diversamente próximos a esa bacanal helénica que fue el gasto sin tasa – oculto pero perceptible – de los caudales públicos.

Hay más cuadros escénicos en el escenario de la agitada actualidad. Por ejemplo, en Egipto, vuelven los “antecesores” de nuestros “indignados” a la Plaza cairota de Tahir, donde salieron e insistieron hasta acabar políticamente con Hosni Mubarak. Están impacientes ahora porque los jueces no han metido todavía al Rais en la cárcel y porque el cambio político no progresa a ritmo satisfactorio, aunque el cambio económico, sin embargo, se ha disparado a la baja con la espantada de los turistas. Gentes éstas que en modo alguno les quieren a ellos como espectáculo. Tampoco la sombra del islamismo que traen los Hermanos Musulmanes es plato de gusto para los visitantes occidentales, que por razones de propia cultura se sienten más cómodos en un contexto laico como formato de la vida pública.

Y hablando de islamistas egipcios es de referencia obligada Anwar el Zawajiri, ascendido a la jefatura de Al Qaeda tras de la eliminación de Osama ben Laden. De ahí que el paralelismo entre lo sucedido en el “Intercontinental” de la capital de Afganistán y lo que ocurrió en Bombay, la capital financiera de la India, en noviembre de 2008, con el asalto terrorista a dos hoteles emblemáticos y un restaurante, además del ametrallamiento indiscriminado del público en una estación de ferrocarril. Kabul ha sido como Bombay, con los terroristas actuando como comandos militares. Aquellos de entonces eran gente de Cachemira, que según el Gobierno de la India habían recibido instrucción de militares paquistaníes enlazados con Al Qaeda. ¿Ha sido este asalto de Kabul, donde ha muerto un español, la carta de presentación de Al Zawajiri como nuevo emir de Al Qaeda? No habría que descartarlo.

Tampoco cabe descartar ninguna de las versiones afloradas en la prensa venezolana sobre las dolencias que afectan a Hugo Chávez, intervenido quirúrgicamente en La Habana el pasado día 10; versiones que incluyen la versión de que se trata de un cáncer primario de próstata con metástasis en el colon y el páncreas, además de con tumoraciones en las fosas nasales. De las imágenes de video difundidas ayer, en las que aparece con Fidel Castro, con las que se quiere tranquilizar a la población por el compacto silencio que rodea al jefe del Estado venezolano, nada cabe inferir en un sentido o en otro. Sí se anunció que mañana viernes regresará a Venezuela para asistir a los actos del Bicentenario de la Independencia, aunque no se precisa a cuántos de éstos asistirá. Pero del mayor interés han ido las noticias de la visita que le hizo en La Habana su hermano Adán Chávez, gobernador de Barinas, al que se le atribuye la pretensión de que se le nombre vicepresidente, para remedar así la diarquía fraterna de los Castro en Cuba. La presión y el clímax sucesorio que se ha creado en torno a las dolencias del caudillo bolivariano, explican que al propio Adán Chávez se le calentara la boca y afirmase en una declaración la idea de que la base electoral el poder político es prescindible si de lo que se trata es de cumplir un proyecto revolucionario. Para más detalles, programas de mano.