2010, un año crítico para el mundo

Aunque todos los sean en una u otra medida, pues en todas ellos las condiciones cambian, tanto las generales como las particulares, este de 2010 que ahora expira ha ofrecido arrastres y experiencias de particularidades diríamos que transitivas y revolucionarias ciertamente novedosas. Quizá resuene por encima de todas, en lo que concierne a la información, esa fuga de confidencialidad política internacional que ha sido y sigue siendo el caso de Wikileaks, entre otras razones por las de escala; derivadas del alcance global que resulta del hecho de que Estados Unidos, la primera de las potencias y Gobiernos afectados por la fuga en sus circuitos de información internos padecidos por el Servicio Exterior, sea la primera potencia mundial. Se trata de una revolución en la perspectiva, puesto que afecta a las percepciones que las gentes tienen de las cuestiones internacionales. La percepción de la realidad es también una realidad en sí misma. Sobre todo en el ancho espacio del mundo democrático, que es el destinatario preferente de la información política.

Tal fenómeno de violación de la confidencialidad de las informaciones trasegadas por el primer circuito diplomático mundial, es lo más efectivamente relevante; mucho más que las propias materias objeto de las filtraciones, entre las que se han incluido, de una u otra manera, varios de los asuntos de relieve más cierto de cuantos deban figurar en la crónica o balance de un año. Pero esto es y corresponde ya al concreto contenido de los recuentos.

EL CAMBIO CUBANO.- Cuba y el mundo iberoamericano en general, tienen la preferencia informativa para los españoles, por razones obvias. Tanto las excarcelaciones de disidentes, acaecidas tras la gestión mediadora de la Iglesia, en primer lugar, y por el sacrificio personal de algunos de ellos, como Orlando Zapata, que perdió la vida en el curso de su huelga de hambre, al cabo de 85 días de ayuno, y Guillermo Fariñas, el sociólogo y periodista que estuvo a punto de perderla en diversas ocasiones por la misma razón. Por ambas cosas, como por el desplome económico del régimen castrista y la posible recaída de Fidel en su invalidante dolencia intestinal, su hermano Raúl Castro, desde la jefatura del Estado, daba por fin curso al cambio económico en la Isla con una vergonzante fórmula de economía parcial de mercado, sobre la que ha volcado la carga política del despido de miles de funcionarios y burócratas del PC cubano. Un experimento que parece remedar, en sus inicios, el modelo chino, de mercado a su aire y política sin aire alguno, asfixiada bajo la bota del Partido, sobre el que Fidel conserva la entera potestad. Lo crítico del compás sistémico de Cuba es incuestionable.

VENEZUELA, MAS CERROJOS.- A las peripecias cubanas por los derroteros de la apertura económica y la suavización carcelaria, se contrapone la aceleración del régimen chavista por la pendiente totalitaria de 18 meses que el Teniente Coronel residenciado en el Palacio de Miraflores se ha reservado para invalidar el cambio parlamentario habido en las elecciones de septiembre pasado, cuando perdió la mayoría absoluta. Incluye tal reserva la facultad de abolir por decreto la libertad de expresión remanente en la Prensa escrita y los medios audiovisuales, con lo cual degollará la condición más puntualmente precisa para la subsistencia allí de la democracia parlamentaria. Ello y la supresión del fuero y de la autonomía universitarios recién establecida constituye el cerrojo para la conversión del ejercicio populista de las formas democráticas en algo más que un simple remedo de la dictadura comunista establecida en Cuba. De tal suerte se viene a establecer un juego contrapuesto de los procesos venezolano y cubano, de cerrojazo inconfesado en Venezuela y de cambio proclamado en Cuba, aunque, en ambos casos, girando uno y otro en torno del mismo eje de la dictadura totalitaria de izquierda, para desventura de ambos pueblos hispánicos.

LA VIUDA DE KIRCHNER.- Parece ser que a la tercera fue la vencida. Néstor Kirchner, el ex presidente y, sucesivamente, presidente consorte de la República Argentina además de gestor de hecho de la misma, pasó – al cabo de su tercer infarto – a rendir a Dios las cuentas que desde la política se le habían pedido sobre los incrementos patrimoniales habidos por vía política y matrimonial. Impropio sería hablar de misterio refiriéndose al lucro de la pareja gobernante, por modo sucesivo, en la Casa Rosada; variante de la fórmula de gananciales que parecía llamada a seguirlo haciendo de no mediar la intercesión en contrario por parte de la Desnarigada. En cualquier caso, la desaparición del ex montonero que con los suyos y otros cofrades de las guerrillas leninistas y maoístas de los años 70, en plena Guerra Fría, obligaron a que el Parlamento y el Gobierno de Isabel Perón llamaran a los militares para reprimir la guerra revolucionaria que habían comenzado – y después los militares se quedaron, pasando lo que pasó… -; ha sido un suceso que en el año que termina acabó con un aliado hemisférico del populismo chavista.

LA HEREDERA DE LULA.- No está claro que la economista Dilma Rousseff, la sucesora de Lula da Silva en la presidencia del Brasil, sea estrictamente la heredera política de éste, al haberse lucrado electoralmente de su patrimonio político; un patrimonio que le dio tan sólida cobertura como la expresada en las encuestas por el 80 por ciento de las adhesiones conservadas aun, durante la campaña electoral, por el presidente saliente. Declaraciones de Lula da Silva tras de los resultados electorales, han sido soporte de un mensaje en el sentido de que no descarta volverse a presentar como candidato a la presidencia hipotecan, disminuyen o desvirtúan el concepto de herencia política, ya que el causahabiente no suele recuperar el patrimonio transmitido al heredero. Pero hay sobre el papel otras desvirtuaciones, de distintos alcances. Me refiero a la cuestión de hasta dónde el principio democrático de alternancia en el poder no se desvirtúa por medio del ejercicio secuencial e intermitente del poder mismo, teniendo como fondo y soporte la continuidad real del mismo partido que aporta los dos presidentes. La rotación alternante en el ejercicio del poder como condición democrática, es rotación que desaparece si sólo cambian las personas pero permanece la opción contenida en el partido al que esas personas pertenecen. Es el truco ruso del putinismo. Y no es Rusia, precisamente, origen ni cantera de exquisiteces democráticas.

Repárese, si hay dudas al respecto, en el monumento de inseguridad jurídica que vienen siendo los sucesivos procesos penales a Mijail Jodorkovski, fundador de la petrolera Yukos y concurrente al poder político ruso desde la frontera de la sociedad civil; es decir, lo más rigurosamente alternativo al putinismo como rostro visible del autocratismo de todos los zares, incluido Stalin y quienes le sucedieron en el marco histórico de la URSS.

LA FIRMA DEL START II.- Las facilidades que fueron con Gorbachov y Yeltsin dificultades se volvieron con la llegada del putinismo al poder. Sólo a última hora, ya con Obama en la Casa Blanca se consiguió la firma del segundo gran Tratado ruso-americano de desarme en el orden de las armas estratégicas; un acuerdo que podría haber naufragado en el Senado de Washington de no alcanzarse el consenso entre republicanos y demócratas, tras el revolcón sufrido por éstos en las elecciones parlamentarias de noviembre: una debacle electoral con precedentes en tiempos de Clinton y en los de Reagan, de la que estos presidentes se repusieron y que ahora plantea la interrogante de si el presidente Obama conseguirá reponerse también en las próximas elecciones presidenciales. En lo tocante al acuerdo con Rusia, firmado en Praga y ratificado en el Senado de Washington; Tratado respecto del cual comentó Obama su voluntad de que se llegara a otro que desembocase en la desaparición de las armas nucleares, es de catalogar en este sucinto recuento la manifestación francesa de que no piensa renunciar a su arsenal atómico. Es posible entender, por la propia lógica del principio de disuasión, que las potencias distinguidas como Francia o Gran Bretaña – potencias nucleares casi desde la primera hora – pretendan ejercerlo por sí mismas, ya que no alcanzan la masa crítica de armamento convencional como los propios EEUU o la misma Rusia, desde las capacidades de escala que les corresponden. De otro punto, ahí está el hecho irrefutable de que los arsenales nucleares han sido coetáneos de la paz en Europa durante los tiempos de la Guerra Fría.

COREA.- Al efecto de contención generado por las panoplias atómicas puede ser también atribuible el hecho de que Corea del Norte – que hundió un navío surcoreano en marzo y bombardeó en noviembre una isla de su fraterno enemigo del Sur –, no haya sido militar y proporcionalmente represaliada, como correspondía. Por eso, y después del baile político y la esgrima de tensiones habidas en aquella península asiática en las últimas semanas del año, es probable que Francia no se quede sola en este penúltimo “no” al presidente Obama. Brillante figura a al que el año 2010 le ha dejado todavía abierto el problema nuclear de Irán.