No pudo ser de otra manera

Lo del general Stanley McChrystal sólo podía quedarse en lo que todo ha quedado. En su destitución fulminante. La cosa no tenía otro desenlace posible. Para sólo echarle una bronca al jefe militar de la OTAN y director de la guerra de Afganistán, al presidente Obama le hubiera bastado el teléfono. Pero la destitución fulminante […]