La Cataluña policíaca e ilegal

Algunos se van cayendo del caballo poco a poco. ERC ha obligado a dimitir al senador Santiago Vidal i Marsal, autoconvertido hace años en mártir del proceso independentista y subido a los altares por los popes de la desconexión, la ilegalidad y la mangancia. Porque además son cobardes, y le dejan tirado por haber contado, no una vez, sino muchas a lo largo de muchas conferencias rodeado de jefes y aparateros de la cosa, la verdad: que los partidos nacionalistas, soberanistas e independentistas llevan años robando, malversando, conculcando los derechos civiles, vulnerando la legalidad, cercenando la seguridad jurídica, cometiendo delitos graves, violando los más elementales derechos de los ciudadanos y tratando de fabricar un Estado propio, policiaco, en el que por supuesto tampoco tiene sitio la independencia judicial. Todo está supeditado y subordinado a la independencia, a su ideología, que es el control del poder, que está por encima de las leyes y los principios democráticos.

Este delirante y peligroso proceso de desconexión catalán, ante el que los gobiernos de González, Aznar, Rodríguez Zapatero y Rajoy han estado mudos y quietos durante años, allanándoles el camino, se basa en unas hipótesis y tesis falsas, en una historia falseada, y se alimenta cada día desde los medios públicos pagados por todos con consignas populistas, victimismo, agravios inexistentes, propaganda barata, victimismo, persecución del discrepante y permanente vulneración de la legalidad.

Lo de Santiago Vidal, que está de tourné desde hace meses (hay pruebas videográficas abundantes, recomiendo ver los vídeos), es una serie continuada de hechos delictivos. Cobarde como sus colegas que manejan el proceso, ahora dice que hablaba en tono coloquial y que lo que viene diciendo desde hace tiempo no se ajusta a la realidad. Pero miente. Porque hay pruebas de que no es una intervención aislada en la que se le calienta la boca. Y porque se si analizan tanto su trayectoria como la realidad de los hechos, hace una descripción atinada de la realidad. Y por ello la Fiscalía, con el auxilio de Hacienda y la Policía, deben investigar hasta el final, y la Justicia de aplicarse sin contemplaciones, como se nos aplica a todos los demás. Y debieran darse prisa, porque ellos se la dan y se la van a seguir dando en las violaciones masivas de la legalidad y de los derechos de todos.

Estas son algunas de las perlas de Santiago Vidal, que no tienen desperdicio, y que, ojo, son verdades como puños que, con su soberbia cínica, cuenta además descojonándose de risa ante el auditorio, tirándose el pisto, en esa actitud de matón de ojo que soy uno de los putos amos que os tiene controlados: “Tenemos todo el software, que vale mucho dinero. En este momento el Govern de la Generalitat de Cataluña tiene todos vuestros datos fiscales. ¿Esto es legal? Pues no. No os diré como lo hemos conseguido, porque lo hemos conseguido de manera absolutamente ilegal. Y un juez no puede hablar de cómo se hacen las cosas ilegalmente. Está protegido por la Ley de Protección de datos del Gobierno español. Pero no somos tontos. Ya sabemos que no nos facilitarán esta información voluntariamente. Pero esto sirve también para el censo electoral y tantas y tantas cosas. Estáis todos fichados, todos” (En este punto se parte de risa, y lo que es más asombroso, el auditorio también rompe a carcajearse. Les dicen que están fichados y se ríen, hasta ese punto llega el dislate).

“De los 801 jueces españoles en Cataluña, sabemos perfectamente cuáles comparten nuestros sueños e ideales. Sabemos cuáles se quedarán y cuáles se irán”. Anuncio de una purga, otra de las características de las dictaduras. “Lo primero que hará el Tribunal Supremo de la República Catalana dentro de un año es archivar todas las causas del 9-N”. O sea, que ya tiene él redactadas las resoluciones de los tribunales que quieren montarse. Solo le faltó decir que van a reinstaurar la tortura y la pena de muerte para los desafectos a la causa.

“Pero es que también hay una partida presupuestaria de casi 400 millones de euros, que no os diré en qué epígrafes en concreto está de los presupuestos, porque están debidamente camuflados, destinados a la celebración del referéndum y a tener absolutamente preparadas las 19 estructuras de Estado… Llegará un día el año que viene (por éste 2017) en que recibiréis en vuestra casa una carta. Una carta firmada por el Gobierno de la Generalitat que os dirá: le informo de que el siguiente impuesto que vence, le recordamos su obligación de pagar, porque ya estará la Ley de Hacienda Propia aprobada, a las finanzas del Gobierno de Cataluña. ¿Pagaréis más? Seguramente sí en la nueva Cataluña. Pagaréis más impuestos. En nuestro Estado no se escapará nadie”. Y sabe de lo que habla. Cuando dice no se escapará nadie supongo que quería decir no os escaparéis ninguno de vosotros, solo nos escaparemos los jefes de la banda, como se escaparon Pujol y su gang durante años. Porque así funcionan los regímenes autoritarios, dictatoriales.

Santiago Vidal es una más de una estructura que controla el poder en Cataluña que vine comportándose de modo ilegal durante años. No hablamos de un don nadie, de un personaje de segundo nivel, de un outsider que ha tenido un patinazo, Santiago Vidal es uno de los principales diseñadores del plan secesionista catalán que está en toda la pomada donde los independentistas cuecen su estrategia.

No es suficiente con que le hayan obligado a dimitir y él diga que eran palabras dichas en tono coloquial. Coloquial o no, son reiteradas, sabe de lo que habla y hay pruebas de que dice la verdad. Y son muchos ya los gobiernos de la Generalitat que se han vanagloriado en público de su habilidad para violar la ley y la seguridad jurídica de todos. La Fiscalía debe actuar con celeridad, los jueces también. Y el Gobierno de Rajoy debe ocuparse de que cumplan con su obligación. Esto no es una broma. Y aquellos ciudadanos que en Cataluña les ríen las gracias a los delincuentes que les han robado y les roban, que sigan en el descojono. Allá ellos. Pero la actuación de la Justicia debe ser inmediata y rápida. Y todos los responsables de este disparate debieran comparecer en el Parlamento catalán. Pero claro, esa institución es lo que es.