Los delitos fiscales del PP

Nos lo explicó ayer en Las mañanas de Cuatro claramente el nada sospechoso Ignacio Ruiz-Jarabo, ex director de la Agencia Tributaria con el PP antaño. La conducta del Ministerio de Hacienda respecto al juez Ruz en la investigación de la presunta financiación ilegal del partido ha sido inadmisible. De saque negándose en primera instancia a entregar el informe solicitado. En segundo lugar resulta ofensivo que, al entregar por mandato imperativo el puñetero informe, comparen al PP con Cáritas o Cruz Roja y planteen que deben recibir el mismo tratamiento fiscal el partido y las ONGs. El mismo ministerio que acusó a ambas ONGs internacionales, de enorme prestigio, de utilizar estadísticas torticeramente. Tienen un rostro de cemento.

Pero es que, además, como argumentó Ruiz-Jarabo con serena rotundidad de experto en la materia, tributariamente no tienen nada que ver Cruz Roja o Cáritas con el PP. De entrada porque las primeras son asociaciones declaradas de utilidad pública, que disfrutan de una exención total del impuesto de sociedades, mientras que los partidos son entidades sin ánimo de lucro (teóricamente al menos), que disfrutan de una exención solo parcial. El matiz no es de orden menor. O sea, que las donaciones legales están exentas, pero los ingresos por donaciones ilegales (que es el caso en el que estamos en el PP), no irregulares como dice el informe, no disfrutan de esa exención.

Y se quejan los chicos de Montoro, escarnio último, de que el juez les ha solicitado hacer un informe de acuerdo a la legalidad tributaria vigente. ¿Qué es lo que querían hacer entonces estos señores, un peritaje basado en la ilegalidad? Metidos en harina de defensores de sus amos, elaboran un cálculo alternativo para bajar la cifra de 220.000 euros defraudados que ellos mismos dicen que no se basa en criterios jurídicos y equiparan las donaciones ilegales a una explotación económica.

Pero es que en la primera parte del informe, que ha pasado inadvertido, y nos encendió la luz Ruiz-Jarabo, también se dice, de forma claramente camuflada, de tapadillo, que del IVA que no se repercutió por la empresa que hizo la obra en la sede es responsable solidario el PP. Como eran 880.000 euracos en negro, el IVA que no se ingresó también supera el límite legal, por lo que estamos ante dos presuntos delitos fiscales. Y ojo, que el informe lo elaboró el hermano del actual responsable de la Agencia tributaria. Todo quedó en casa.

Pero ayer era el día de Montoro. A través de los medios supimos también que el ministro Montoro, el mismo que utiliza a la Hacienda Pública para perseguir a los discrepantes, el mismo que aprieta las clavijas inmisericorde a quienes pagamos y nos impide desgravarnos los gastos en los que incurrimos para generar los ingresos (violación máxima de cualquier principio jurídico fiscal), el mismo Montoro, su número dos en el Ministerio y el ministro Luis de Guindos ocultan en sus currículos que los tres pasaron por el despacho fiscalista que fundó Montoro. Dato relevante que no debieron hurtar al colgar sus CV en las webs del partido y del Portal de Transparencia. Porque tenemos derecho a saberlo. Y más aún al conocer un dato relevante. El año posterior a que Montoro abandonara el despacho fiscalista para pasar a la Administración (Guindos lo hizo antes), la facturación del bufete ascendió un 135%. Qué suerte la de este despacho. Sólo se me ocurren dos posibilidades. O Montoro, su segunda en el Ministerio y Guindos eran malos de solemnidad y solo al abandonar la firma esta pudo crecer o, segunda alternativa, su presencia en la administración benefició a sus amigos. Lo que viene siendo tráfico de influencias insoportable. Y hay algún indicio que apunta a que por ahí va la cosa.

En cualquier democracia seria, conocido este episodio, Montoro y su mano derecha debieran ser cesados si no presentan su dimisión. En Alemania un ministro dimite por copiar unos párrafos de una tesis. Pero aquí no dimite ni dios, y Montoro saldrá reforzado frente al dedo mariano que todo lo puede. Porque ya se sabe que Mariano-se-fuerte-te-llamo-mañana es uno de los suyos, y protege a sus huestes. Hasta que los mata políticamente, cuando a él le conviene, con premeditación y alevosía. Que le pregunten a Ignacio González. Así están las cosas en el partido en el Gobierno. Que dan asco.