La candidatura de unidad de la izquierda

Belarra, Montero y su núcleo duro, cada vez más solos: aumenta la presión para que Podemos se integre en Sumar

Dirigentes y militantes de la formación morada en Madrid, Extremadura, Comunidad Valenciana, Navarra y Galicia apremian a la dirección a alcanzar un acuerdo o "echarse a un lado"

La secretaria de Organización de Podemos, Lilith Verstrynge; la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, durante una reunión del Consejo Ciudadanos Estatal de Podemos.

EUROPA PRESSLa secretaria de Organización de Podemos, Lilith Verstrynge; la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, durante una reunión del Consejo Ciudadanos Estatal de Podemos.

48 horas. Ese el plazo límite para que se alcance o no un acuerdo entre Podemos y Sumar y poder registrar la coalición que encabezará  Yolanda Díaz de cara a las elecciones generales del 23 de julio. Mientras las negociaciones entre Sumar con hasta una quincena de formaciones avanzan a buen ritmo, sólo el partido morado es el que más problemas y palos en las ruedas está planteando. Entre insultos de Pablo Iglesias, acusaciones de vetos en las listas y exigencias de respeto a un peso territorial que el 28M borró prácticamente de un plumazo, el clima de tensión se ha apoderado de la recta final de las conversaciones para construir una coalición que todas las encuestas apuntan a que es la única variable que podría impedir una mayoría absoluta de PP y Vox.

Una negociación a contrarreloj, tras el inesperado adelantado electoral decidido por Pedro Sánchez, a la que Podemos llega en una posición más débil de lo esperado tras cosechar unos resultados devastadores en la noche del 28M, una debacle sólo superada por la del ya prácticamente extinto Ciudadanos. Los morados han pasado de contar con 47 diputados autonómicos en 2019 a apenas 15 parlamentarios, han perdido cinco de los seis gobiernos regionales de los que formaban parte -Baleares, Comunidad Valenciana, Canarias, Aragón y La Rioja, y han desaparecido de la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha, además de quedarse fuera del Ayuntamiento de Madrid o el de Valencia.

Un auténtico desastre electoral sin paliativos y por el que la dirección nacional de Podemos no ha asumido ni una sola responsabilidad política. Su secretaria general, Ione Belarra, se limitó al día siguiente de la cita electoral en una comparecencia ante los medios, sin preguntas, al día siguiente a achacar a una "ola reaccionaria" la debacle de la formación morada sin hacer ningún tipo de autocrítica. El resto de su núcleo duro como Irene Montero, Pablo Echenique o Isa Serra han estado prácticamente escondidos, más allá de publicar mensajes en las redes sociales con alegatos a favor de Podemos como motor de los mayores cambios sociales en España.

Con la cúpula escondida, el que más se ha prodigado estos días ha sido su exlíder Pablo Iglesias, quien ha denunciado que existe una campaña por parte de socios de Yolanda Díaz -Más Madrid, Compromís y los comunes- para "humillar" y "vengarse" de Podemos, además de vetar a algunos de sus dirigentes, concretamente Irene Montero, para que se quede fuera de Sumar. Acusaciones de veto que el resto de formaciones de este sudoku de la izquierda han desmentido acusando a Iglesias de mentir. Por si fuera poco y para enrarecer aún más el ambiente,  los comunes de Ada Colau acusaron a los morados de negociar en paralelo con ERC para acudir juntos a las generales, extremo desmentido por los propios republicanos.

Esta escalada de tensión y de ruido a 48 horas de que expire el plazo para registrar la coalición han convertido las negociaciones en todo un cóctel molotov. Un plazo que podría ser incluso inferior, ya que el nuevo portavoz de campaña de Sumar y ex de Podemos, Ernest Urtasun, ha advertido este miércoles de que no van a esperar "hasta el último minuto" para cerrar un pacto y que el equipo de Yolanda Díaz quiere tenerlo a más tardar el jueves porque hay formaciones cuya militancia debe ratificarlo, de hecho la militancia de Más Madrid ya lo ha hecho este miércoles.

El problema Montero

El principal escollo para un acuerdo sigue residiendo en el peso que los morados consideran que deben tener en las listas electorales, una fuerza política que se ha desvanecido en las urnas este 28M, más allá de los 33 diputados que Unidas Podemos aún tiene en el Congreso. Sería incomprensible para formaciones como Más Madrid o Compromís, y así lo han ya avisado, que Podemos tuviera puestos de salida más elevados teniendo en cuenta que se han esfumado en estos territorios.

El otro problema pasaría también por los nombres. Y es que aunque públicamente tanto Sumar como el resto de formaciones niegan que existan vetos, algunos dirigentes morados como Irene Montero, Pablo Echenique, Isa Serra o 'Pam' Rodríguez son vistos como activos tóxicos, restan más que suman.

La presencia de Irene Montero es la que más estaría encallando las negociaciones. La figura de la ministra de Igualdad está prácticamente tocada y hundida tras la rebaja de penas a más de 1.000 delincuentes sexuales por su Ley del 'sólo sí es sí' y tras el varapalo del Tribunal Supremo este miércoles a las tesis de Igualdad sobre estas reducciones de condena. Para Podemos su inclusión en las listas es irrenunciable, lo contrario, a su juicio, sería una humillación y una cesión que no piensan permitir.

La cúpula de Podemos sigue bunkerizada, haciendo oídos sordos a las críticas internas e incluso al paso a un lado que dio el pasado viernes el líder de IU y ministro de Consumo, Alberto Garzón, quien lanzó un mensaje a los políticos que se aferran a la silla: "Hay que promover la renovación de las caras públicas". Ni con esas, el núcleo duro de Belarra no se siente interpelado por estas declaraciones ni considera que vaya con ellos.

Rebelión interna en Podemos

Mientras se ha disparado en las últimas horas la presión interna en la formación morada para alcanzar un acuerdo de unidad con Sumar. Varios coordinadores autonómicos de Podemos han manifestado en las últimas horas públicamente su apoyo a una confluencia con el partido de Yolanda Díaz instando a la dirección nacional a poner los esfuerzos necesarios para ello, dado que sería irresponsable no conseguir la unidad en la izquierda para los comicios del 23J, o "echarse a un lado" si no la quiere.

La coordinadora de Podemos Extremadura, Irene de Miguel, ha apostado este miércoles por la participación de su partido dentro de Sumar, instando a "dar un paso a un lado" a los que "no quieran unidad" y dejar el camino a los que sí creen en ella. También ha reafirmado que confía "plenamente en que va a haber acuerdo" entre ambos para presentarse juntos a las generales, ya que a su juicio "no hay otro camino", y ha abogado por "construir espacios, plurales, fuertes pero diversos", ha señalado la máxima responsable del partido en Extremadura, proclive a candidaturas amplias progresistas como la impulsada en su comunidad.

En el mismo sentido, la que fue candidata de Podemos, IU y Alianza Verde a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Alejandra Jacinto, ha escrito una carta en la que cree que si su candidatura hubiese concurrido junto a la de Más Madrid en las pasadas elecciones autonómicas del 28M en Madrid "hubiesen frenado a la derecha". Un ejemplo que a ojos de Jacinto debería servir para que haya  “unidad” en las fuerzas políticas a la izquierda del PSOE el próximo 23J.

Por su parte, la coordinadora de Podemos Navarra, Begoña Alfaro, ha asegurado por su parte que sería "una irresponsabilidad impresionante que no se produjese" un acuerdo entre las distintas fuerzas de izquierda en el ámbito estatal. Así, ha subrayado que la candidatura en la comunidad foral esa ha sido la apuesta clara desde hace dos años y que culminó con la coalición 'Contigo Navarra', que integra a su partido, IU, Batzarre e independientes. "Ese ha sido el camino, entendemos que ese tiene que ser el mismo camino que se siga a nivel estatal, y confiamos en que los equipos negociadores de los distintos espacios que están inmersos en este proceso lo tengan igual de claro y que en los próximos días tengamos una buena noticia que sea el cierre de ese acuerdo", ha remachado.

Su homólogo en Galicia, Borja San Ramón, ha considerado que hay "tiempo para llegar a un acuerdo" con Sumar y también apuesta por la "unidad", advirtiendo de que "acordar no es resignarse". "Hay que hacer posible lo necesario", ha enfatizado para incidir en que es tiempo de "generosidad" porque el camino para derrotar al PP es la alianza de la izquierda plural.

En la Comunidad Valenciana, un grupo de militantes de Podem ha elaborado un manifiesto en el que reclaman integrarse también en la formación de Díaz.

En medio de esta rebelión de los territorios, Belarra se ha limitado a señalar este miércoles que su formación quiere cerrar un acuerdo con Sumar "lo antes posible" y que están ubicados en contribuir a la unidad de la izquierda. "Nosotros queremos cerrar un acuerdo lo antes posible. Podemos ha estado donde ha estado siempre, que es trabajando por la unidad y cuando tengamos novedades os las haremos llegar", ha trasladado. Por su parte, el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha subrayado que las negociaciones para una confluencia con Sumar para las elecciones del 23J "van muy tarde" y que ya tendría que haber acuerdo.

Sobre el autor de esta publicación

Luis Villajos

Luis Villajos (Madrid, 1982) es subdirector de Republica.com. Lleva trabajando en este diario desde 2011, casi desde su fundación, en diferentes puestos y responsabilidades hasta su cargo actual Está especializado en información política, aunque también le interesan la actualidad internacional y los temas de denuncia social.