Asusta, que algo queda

En aquellos grises años del pasado, que para algunos (según Mayor Oreja) fueron época de “extraordinaria placidez”, había muchos españoles asustados. Tenían parientes asesinados o desaparecidos de los que no se podía hablar; habían militado en sindicatos o partidos políticos antes de la guerra que desencadenó la nueva situación; habían desarrollado ciertas actividades (escribir, leer… […]