Síntomas de empeoramiento (II)

En mi columna publicada aquí el reciente 18 de febrero con el título “Síntomas de empeoramiento” repasaba esos síntomas de las entonces recientes semanas, síntomas no sólo en el campo socioeconómico, sino también en otros, tanto de orígenes internos como externos. Esta columna de hoy intenta ampliar esa visión, señalando el ulterior empeoramiento de algunos de esos temas/problemas.

En el campo de la salud, en el que entro con enorme prudencia por no ser, en modo alguno, experto en la misma, hay un dato objetivo y admitido que reviste ese empeoramiento y es el hecho que el virus chino (que ya tiene varias denominaciones) está ya, o así parece en nuestro vecindario, concretamente en Italia, país con enormes relaciones de todo tipo con el nuestro, caso distinto al chino. Eso parece exigir de las autoridades españolas competentes mayor atención a este muy grave asunto. En nuestra columna antes citada se decía textualmente que “en el campo económico, los indicadores, de diversas fuentes, conocidos en fechas muy recientes, muestran claramente esa tendencia a peor. “Este hecho, recién conocido de la mayor proximidad geográfica y relacional del Mal, lleva a creer que su repercusión socioeconómica no será para bien. Sigue vigente lo escrito en esa columna de que “el paro seguirá creciendo como previsiblemente lo hará la desigualdad…” A mejor no irán las cosas, al menos en el corto y medio plazo. El sector agrícola, con razón, seguirá más agitado pues no mucho cabe esperar de la respuesta desde Bruselas y, concretamente, de los países que allí mandan, entre los que no suele estar el nuestro. Pero no perdamos la esperanza… de momento y confiemos en la Ministra de Asuntos Exteriores, gran experta en temas de comercio internacional. O así lo afirma ella.

“Tema claramente político y por causas internas es la clara tendencia y ya realidad en varios casos, al bloqueo de nuestro sistema institucional. Los bloques partidistas, unos de izquierda y otros de derecha, muestran crecientes síntomas y realidades de más dificultades para entenderse y llegar a acuerdos para avanzar en varios temas, algunos de ellos de indudable importancia para la vida normal de la nación” decíamos en esa citada columna. El ejemplo más grave es bien conocido y es la aprobación de los presupuestos generales del Estado y una serie de normas que lo acompañan. “Ventajas” de gozar de eso que algunos llaman, un “Estado plurinacional”. Y ahora, para mayor agitación, elecciones en dos Autonomías importantes, como son el País Vasco y Galicia con períodos preelectorales agitados en ambas, a causa sin duda de factores internos, propios y también, externos, por la propia coyuntura nacional. De eso que coloquialmente se llama “Madrid”. Habrá que esperar a los resultados y consecuencias y mientras, los problemas socioeconómicos esperando ahí. Parece más sencillo de predecir, lo que ocurra en el País Vasco, con una victoria del de siempre, el PNV. Más difícil de vaticinar su amplitud y, sobre todo, los acuerdos posteriores de gobierno. También es de prever, si esa posible victoria del PNV lo permite, una segunda edición de lo que estamos viendo en Cataluña, con el nacionalismo/independentismo corregido y aumentado. Hasta ahora el PNV ha sido, en este asunto, mucho más prudente o decimos astuto, falso, jesuítico, cazurro (elija el lector lo que prefiera) que los “indepes” catalanes, pero este asunto reaparecerá con seguridad en nuestra vida política y nuestra convivencia. Tiempo al tiempo.

La citada columna añadía que “es claro que la principal causa del bloqueo político está en el no entendimiento entre el Presidente del Gobierno y el líder del PP. Hay sin duda diferencias ideológicas y de programas que llevan a eso. Así es la democracia, cabe decir… y con razón. Pero la democracia es también negociar y ceder para llegar a acuerdos en el supremo interés de la nación”. Esto creo sigue siendo válido pero ese llegar a acuerdos es cada vez más difícil. Pedro Sánchez está demostrando ser un oportunista con escasos, si es que los tiene, principios mientras que en el PP la sombra de Aznar es, por desgracia, cada vez más densa y presente como lo es la influencia de Vox, formación hoy en ascenso (parece) y más pronto que tarde en estancamiento y luego retroceso. Esperemos y deseemos.

En resumen que los ciudadanos españoles tenemos por delante tiempos difíciles que pondrán otra vez a prueba la capacidad de quienes nos gobiernan y nos representan, así como nuestra ciudadanía y espíritu democrático. Esperemos un balance final satisfactorio. Que así sea.