Retribución al accionista y responsabilidad social

Nota previa: mi tentación, que he logrado rechazar, era escribir otra vez sobre elecciones inmediatas o no. Tema demasiado manoseado y sobre el que no tengo ganas de seguir opinando. Por ello he optado por escribir sobre un asunto seguramente más lejano, en espacio y tiempo, pero que entiendo de gran interés. Ojalá que ese interés sea compartido por mis lectores. Gracias.

La World Business Roundtable, una muy poderosa organización empresarial de EEUU (y por tanto, del mundo entero) publicó hace pocas fechas una declaración de gran importancia, por venir de quien viene y por afirmar lo que afirma. Viene con la firma de cerca de los doscientos máximos ejecutivos de muy importantes corporaciones a nivel mundial. Lo que esa declaración afirma lo sintetiza muy bien una frase del New York Times comentando, el pasado 19 de agosto, este tema: “La creación de valor para el accionista (“shareholder value”) ya no lo es todo” afirma la WBR”. Entonces ¿qué es ese “todo” a partir de ahora? La declaración empresarial no entra en muchos detalles pero señala algunos caminos y objetivos. Entre otros, pagar “justamente” (“fairly”) a sus empleados, así como proporcionarles beneficios importantes, así como formación y educación. También prometen “proteger el medio ambiente así como fomentar la diversidad y la inclusión, la dignidad y el respeto en nuestras empresas”. A primera vista (estamos en el inicio de algo muy importante y veremos su desarrollo, si es que lo hay), parece la expulsión del dogma de Milton Friedman, economista de la Escuela de Chicago, paradigma del ultraliberalismo económico, asesor de Reagan y Thatcher y gurú de Pinochet en Chile, tras su golpe de estado en septiembre de 1973. Friedman afirmó e impuso en muchos países lo de que el objetivo de toda empresa es “crear valor para el accionista” y el resto no existe. En suma, una proclama revolucionaria (la reciente del WBR) frente a una reaccionaria (la doctrina “friedmanita” que brutales costes económicos y sociales ha supuesto por ejemplo en Chile, sobre todo y como siempre, a los más desfavorecidos).

La incógnita clave es si esta iniciativa tiene alguna probabilidad de ir concretándose en medidas en las empresas (comenzando por las que encabezan los promotores y firmantes) o son meros fuegos artificiales, aunque si sólo fuera esto ya sería importante por venir de donde viene. No se trata de sindicalistas, empresarios menores, políticos de medio nivel o académicos. Es mucho más que eso pues se trata de una importante representación de eso que se llama, adecuadamente, el poder económico y además de un país con cierto peso internacional. EEUU está entrando en precampaña presidencial y será importante ver cómo reaccionan los precandidatos más importantes. De Trump se puede esperar cualquier cosa pero en el lado demócrata será de interés la opinión de por ejemplo Bernie Sanders o Elisabeth Warren y de otros hoy menos conocidos. La de Joe Biden, vicepresidente de Obama, interesa menos, aunque es precandidato que parece contar.

Lo que parece estar claro es que esta declaración y el número, y sobre todo la calidad de los firmantes responde a un creciente cansancio de la ciudadanía de EEUU con una sociedad paradigma del capitalismo, dominada por los grandes poderes económicofinancieros, con distribución cada vez más injusta de riqueza y renta (dentro de las empresas, sobre todo de las grandes, las diferencias entre los primeros ejecutivos y el empleado medio son abismales y crecientes), con marginación creciente y con un planeta que se deshace. Según encuesta Gallup de 2018 menos de la mitad de los jóvenes norteamericanos apoyan el capitalismo (New York Times). Lo extraño es que los principales responsables de todo esto (directamente o mediante sus gobiernos y legislativos “capturados”) den este paso adelante, salvo que esto sea simplemente un ejercicio literario sin nada práctico a continuación, lo más probable. Aún así, resaltemos y celebremos este paso o pasito adelante. “Wait and see”, ahora. Es lo más prudente. Y una pregunta seguramente ingenua: ¿tendrá este tema algún impacto, debate o similar, aquí, en nuestra casa?