El G-7 en Biarritz: pronto para un balance final

Bien organizada la reunión en Biarritz ( con toques de la tradicional “grandeur” made in France) y con estimable colaboración española, al ser localidad fronteriza, hay que esperar un cierto plazo para conocer sus resultados reales. Esto es lo normal pero estando Trump al frente de la cosa, se impone absolutamente darse ese plazo, dados sus cambios de opinión y de decisiones. En principio, el balance ( provisional) de la reunión parece aceptable o , como diría un gringo “Not too bad in Biarritz”.Por lo menos la cosa no terminó como el Rosario de la Aurora, en expresión más celtibérica. A eso apuntaban los días previos, al menos en algunos aspectos.

Cuando los indicadores más recientes apuntan a la confirmación de momentos difíciles para la economía mundial, aunque no sea técnicamente a una recesión, solo hubiera faltado un fracaso en esta importante cumbre. Parece que eso se ha evitado así que felicitémonos, en principio aunque, insistamos, hay que “esperar y ver”. Estando Trump al frente del tinglado, cualquier cosa puede pasar. Más porque parece haber encontrado en Biarritz un personaje muy próximo a él, tanto en idiosincrasia como en ideología. Concretamente, el presidente brasileño Bolsonaro, con poder muy importante a nivel mundial, especialmente en su región América Latina. Mucha atención a este posible “Trump bis”. En cambio se ha echado de menos la presencia de Putin, reclamada por algunos de los participantes y denegada por Trump y otros. Cierto, el contencioso de Ucrania sigue ahí pero la ausencia de Putin y Rusia deja muy coja la mesa de reuniones. Eso está claro.

Un tema muy importante, tratado en la reunión, a raíz de los permanentes conflictos comerciales entre China y EEUU, ha sido tratar de limitar, incluso acabar con esa perjudicial anarquía, arma parece que favorita del inefable Trump. Después del fin de la segunda guerra mundial se estableció el denominado Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT), con el objetivo de un aumento del comercio mundial de manera ordenada y dentro de un marco de conductas previsibles y fiables. El esquema funcionó y fué importante en la recuperación económica de los años de esa posguerra. Se dió un paso adelante con su sustitución años después por la OMC (Organización Mundial del Comercio), algunas veces criticada pero de balance positivo como hoy se comprueba ( y se sufre) con las decisiones unilaterales de EEUU y China que han traído la Desorganización Mundial del Comercio, algo a remediar urgentemente, como parece haber sido reconocido en Biarritz por los dos actores principales. Ojalá sea así y pronto, aunque seamos algo escépticos, los que somos espectadores. La ley de la jungla no puede seguir, sobre todo porque los temas comerciales no son sólo eso, comerciales sino mucho más que eso. Detrás hay siempre aspectos tecnológicos, financieros, sociales,etc. En suma, temas de poder global

A destacar en los temas debatidos una presencia y una ausencia. La primera, obligada, la atención al desastre de la Amazonia, tema sin duda de importancia global además de urgente que exige recursos muy abundantes así como algo más importante y más difícil como es el cambio en mentalidades y comportamientos. Se ha afirmado ( aunque no sabemos si en ese foro) que ¨”el ser humano es el único que puede destruir nuestro planeta”. Muy acertada observación que debemos , todos, tomar muy en serio. Todos y sobre todo quienes mandan en este planeta que, hay que recordarlo no son sólo, ni siquiera principalmente, los políticos. Los poderes económicos tienen mucho, muchísimo que decir y hacer.

La ausencia se refiere a la, al parecer, nula o escasa atención, al tema de la desigual e injusta distribución mundial de la riqueza y de los ingresos y sus efectos en todos los campos, desde tensiones sociales hasta el lacerante tema de las migraciones. Aquí, la única referencia parece haber sido a la situación caótica de Libia, una máquina de producir dolor interno y migraciones a Europa: por supuesto, las causas de este terrible problema no están solo en el caos libio sino que el tema es mucho más complejo y difícil de resolver. En algún momento, los poderosos del G7 , sobre todo la UE, tendrán que enfrentar seriamente este asunto y tratar de encontrar, por muy difícil que sea que lo es, soluciones más duraderas y efectivas que mandar barcos al rescate, algo muy valioso e imprescindible pero insuficiente como es bien sabido.

A destacar la muy hábil maniobra de Macron de facilitar la presencia, fuera de programa, del ministro iraní (al parecer con el visto bueno de Trump, mejor así).Sin desconocer el mesianismo iranio, hay que señalar también el impresionante peso de Israel y sus “lobbies”en las decisiones de todo gobierno de EEUU así como del Congreso de EEUU que siempre sin excepción respaldan totalmente a ese país, haga lo que haga. “Lobbies” económicos de enorme fuerza y políticos como sobre todo AIPAC ( American Israel Public Affairs Committee), de influencia decisiva. Como afirman buenos conocedores de este tema, no es que la administración de EEUU controle a AIPAC sino que este controla a aquella. Diagnóstico acertado. Mientras no haya una posición más flexible por parte de EEUU(algo hoy por hoy, poco probable), el conflicto seguirá y seguirá y el sufrimiento palestino perdurará como el conflicto en la región.

A señalar y destacar finalmente la presencia del presidente en funciones español en Biarritz por invitación de Macron, sin duda bien trabajada por Sánchez. Enhorabuena sincera por ello. Bueno para él y para nuestro país. De verdad.

Y hasta el próximo G7 que será en Estados Unidos con Trump, se supone, al frente. Y que sea lo que Dios quiera.