¿A votar?

Lo primero, una confesión de impotencia por duda que me atormenta: poner el título de mi columna entre interrogantes o entre signos de admiración. Como verá el lector he optado por lo primero. Vamos a lo segurito a estas alturas del calendario y vista ( y prevista) la situación: para mí son más las dudas que las certezas y de ahí mi opción por estos signos que van en el título de la columna. Y a esperar a ver qué ocurre los días inmediatos con esta ceremonia de la confusión interminable que está cansando (supongo) a muchos, muchísimos españoles, ya hartos de esta milonga.

Asombroso pero se ha logrado una casi unanimidad en los medios españoles tras la útima intervención del Rey sobre este asunto, al menos en titulares. ”El Rey insta a los partidos a encontrar una solución para evitar repetir las elecciones”. El objetivo está clarísimo y conecta sin duda con las opiniones y deseos de la mayoría ciudadana. Pero ante esta situación ¿qué puede hacer el Jefe del Estado? Pues parece que solamente “instar”. Algo que no parece mucho ni ,lamentablemente, ( habrá que verlo en inmediatos días) suficiente.No soy experto en la Constitución vigente pero supongo que eso debe ser lo que más le permite el texto vigente. Pero ¿sólo eso, instar, pedir ?¿No hay otras opciones que hagan posible superar este bloqueo? Repito, yo no tengo respuesta para esa pregunta pero si es así la cosa, resulta claro que, dicho coloquialmente, aquí hay “un defecto de origen”, defecto muy grave como se está viendo ahora.

Defecto muy grave porque, como se está empezando a reconocer en estos días, la no formación de un gobierno está ya teniendo serios costes en nuestro país, costes no sólo económicos sino mucho más amplios y difícilmente medibles en algunos casos. Pero existir existen y serán un lastre para el gobierno que haya finalmente.

La situación y perspectivas de la economía mundial van claramente a peor, resultado , en su mayor parte de las decisiones de Trump, embarcado internamente en ser el referente máximo e indudable del supremacismo blanco, del racismo y del matonaje buscando desde ya, y pensando en la próximas elecciones presidenciales, el voto masivo de la denominada América Profunda, la quintaesencia del reaccionarismo y el rechazo total al “diferente”.En el plano internacional, la guerra económica con China ( es mucho más que sólo comercial) está ya dañando a todo el mundo( incluído nuestro país) y más lo hará su continuidad. Las cifras recientes en nuestra economía ya lo están notando.

Los problemas que aguardan encima de la mesa al próximo gobierno español exigen decisiones bien meditadas al mismo tiempo que urgentes y ambas cosas son perfectamente compatibles( o deben serlo).Van desde los puramente internos como la normativa laboral y la fiscal, el problema de la vivienda,la precariedad laboral hasta el laberinto del secesionismo catalán pasando por la imprescindible revitalización y reforma de la UE con especial atención al tema de la inmigración, por nombrar solo los más importantes, no los únicos. Y siempre, un tema que hasta hace bien poco parecía a muchos algo exótico y hoy es asunto cada vez más grave y urgente. El del calentamiento global o cambio climático, llámese como se quiera, pero que hay que enfrentarlo con decisión asumiendo los terribles costes de no hacer nada.

SE trata en resumen de ir haciendo un país cada vez más justo ( o menos injusto, si se quiere) lo que al final supone y exige enfrentar con decisión a los poderes que más se benefician de la situación actual, definida por una sociedad injusta en el reparto de los frutos del progreso. En fin, lo de siempre: suficiente poder propio y respaldo social y político frente a los poderes de siempre que no quieren ceder nada. En el fondo, se trata de algo tan sencillo y complicado como eso. Sencillo de diagnosticar, complicado de realizar con éxito. Pero eso es el progreso.¿No se autoproclama el PSOE un partido de progreso?

En fin, visto lo visto así como lo previsto desde esta modesta columna, lo más posible ( incluso probable) “hic et nunc”, es ir de nuevo a elecciones generales, algo que previsiblemente beneficiará a las derechas y perjudicará a los otros partidos. Aunque nunca se sabe…veremos qué opinan los grandes “gurúes” de la cosa. Y que lo ocurrido con este bloqueo sirva de estímulo para una necesaria reforma que lo evite de nuevo. Los costes del parón resultan demasiado altos.