Lo más… lo más… lo más… lo más

“Lo más sorprendente” en el debate de la investidura fue la no mención por parte del candidato Sánchez al tema que para muchos, incluyendo quien esto escribe, es el problema más grave que enfrenta nuestra nación, concretamente el del independentismo de algunos sectores políticos y sociales catalanes. Problema que ha ido indudablemente creciendo con efectos innegables y no precisamente beneficiosos en la convivencia entre los mismos catalanes y entre éstos y el resto de españoles. Un asunto al que el candidato debería haber dado la indudable importancia y gravedad que hoy ya tiene, y así se lo reprocharon oradores de la oposición.

Esta columna se ha referido en varias ocasiones a este tema clave insistiendo en la gravedad del mismo. La primera mención fue la del pasado 12 de enero de 2016 con el título “El “procés” como intento de golpe” calificando ese intento de golpe de Estado como un “golpe blando”, sin tanques en las calles. Un golpe lento, por etapas, mediante acuerdos y papeles, fraudes y similares, con la necesaria paciencia siempre pedida por el Molt Honorable Pujol, auténtico padre espiritual de la criatura, buscando el establecimiento de una especie de “poder paralelo” por disparatado que parezca. Su objetivo final y textual: “la desconexión”, léase la independencia. El lector interesado puede leer o releer esa columna del 12 enero 2016 (No ha llovido mucho pero sí algo desde entonces). (https://www.republica.com/el-replicante/2016/01/12/el-proces-como-intento-de-golpe/).

El intento sigue siendo eso, un intento. Todavía no ha triunfado, aunque ha avanzado, sobre todo en el frente doméstico catalán, todavía, afortunadamente, de manera muy insuficiente. En el frente externo, es decir en el internacional, no ha habido avances, al menos conocidos y destacables.

Es un tema de enorme gravedad y, hay que reconocerlo, de muy difícil solución, si es que la hay. Las llamadas al necesario diálogo entre las partes enfrentadas tienen un notable obstáculo: una de las partes, la independentista no quiere realmente dialogar sino imponer y con toda clase de añagazas y renuncios, incluso amenazas a sus contrarios, busca ante todo ampliar su base de respaldo (sea éste real o ficticio). Así no se puede dialogar ni confiar en eventuales acuerdos. Pero, a pesar de ello, hay que tratar de lograrlos por parte del gobierno español, siempre con importante e imprescindible amplio respaldo político y ciudadano.

Seguramente “lo más impactante” del reciente debate, se sintetiza en una frase de Pablo Iglesias al candidato Sánchez tras sus reproches al mismo por haber dedicado todos sus esfuerzos verbales, al menos hasta ese momento del debate, en solicitar la abstención del PP y de Ciudadanos. La frase, recogida creo que textualmente por El País de este martes 23 de julio, dice así: “Si no hace una coalición con nosotros, no será Presidente nunca”. Impactante, sin duda. Y muy clarita, sin eufemismos. Lo que hay que agradecer.

Es muy probable que Iglesias tenga razón y acierte en su predicción. Aunque la vida da muchas vueltas como lo demuestra la propia vida política del candidato Sánchez, una auténtica montaña rusa. Pero es cierto que, a día de hoy 23 de julio tras la votación negativa a su investidura, la probabilidad de que logre esa investidura este jueves a su segundo intento pasa desde luego por los votos a su favor de Podemos y un par de grupos absteniéndose, con Rufián en cabeza, muestra clara de que su grupo separatista espera algo de comprensión o de amistad de parte de Podemos en algún momento. Atentos a la jugada.

Podemos seguramente obtendría del PSOE la formación de un gobierno de coalición, aunque no se llamase así, por eso de las apariencias. Tema con riesgo ese de dar poder a gente de Podemos de los que se pide, como han dicho gente destacada del PSOE, no que velen por la pureza de las esencias izquierdistas sino simplemente “fiabilidad”. Esa fiabilidad es la duda principal que muchos tienen o, mejor dicho, tenemos. Duda que incluso aumenta con el posible reemplazo de Iglesias por Irene Montero , nada menos que como vicepresidenta, algo muy lejos de ser “una figura decorativa”( la gran queja de Podemos).

En fin que si todo esto se confirma nos aguardan tiempos muy movidos, con muchos y variados riesgos.”Lo más probable” a fecha de hoy martes 23, es que este jueves Pedro Sánchez gane la votación de investidura gracias a los votos a favor de Podemos y la influencia de este grupo en dos abstenciones. A partir de ahí entramos en “terra incognita” y seguramente poco estable. Abrochémonos los cinturones. Inestabilidad creciente.