Nubarrones en el panorama económico mundial

A la vista, en lo previsible, hay una tendencia clara a empeorar en la economía mundial. El epicentro, como no, en Estados Unidos, concretamente en la decisiones de ese peligro también mundial que es su presidente Donald Trump, con la creciente amenaza además de repetir mandato. ¡Ay esa América Profunda de nuestros pecados! bastión de un desequilibrado que ocupa el puesto más poderoso del mundo!

Un ejemplo: estos días hemos llegado a contemplar una aberración hasta hace poco inimaginable. Reducida a cenizas la Organización Mundial del Comercio (OMC), institución multilateral que aseguraba, al menos en parte suficiente, una cierta disciplina y mutuo respeto en la liberalización del comercio mundial, elemento clave en la famosa globalización,ha sido reducida a escombros y utilizada por el famoso Trump como elemento de chantaje mediante amenazas y realidades de subidas arancelarias frente a la inmigración en EEUU procedente de México y varios países centroamericanos de ciudadanos de esos países, de cientos de miles( incluyendo niños) desheredados de la fortuna. Envilecimiento total que ha tenido que ser aceptado (¡qué remedio!) por la parte más débil en el conflicto. Como de todo lo malo, hay que tratar de extraer alguna consecuencia buena parece que en la UE hay un movimiento de varios países para tratar de encontrar un sustituto de la OMC. Como todo o casi todo en la Unión, el tránsito será muy lento pero es de desear que llegue a buen puerto “the sooner, the better”, cuanto antes mejor. Pero paciencia y cierto escepticismo.

Todas estas recientes decisiones o amenazas de las mismas a cargo de Trump, siempre con su “America first”, ya han producido, obviamente, serios daños en la economía mundial que, como siempre, afectan más a los más débilies, o sea a países y a las grandes mayorías de desheredados en esos países. En eso, sí que no hay cambios, es lo de siempre.

Los movimientos migratorios, tanto los originados por razones socioeconómicas como los de refugiados por causas bélicas, siguen dominando la escena mundial como lo prueban estas recientes decisiones de Trump que tendrán su efecto en la Unión Europea, especialmente en las migraciones socioeconómicas. Atentos a lo que vaya a ocurrir en Alemania tras el previsible cambio en la Cancillería con la salida de Merkel. El tema de los migrantes preocupa cada vez más en la UE, concretamente en las percepciones y preocupaciones de la ciudadanía europea. Lo podemos ver y sentir en nuestro país y ahí lo que piense y decida Alemania es, por supuesto, crucial. Allí parece ir tomando cuerpo la necesidad y urgencia de una nueva regulación (que será más estricta) y no hay duda que el ejemplo USA tendrá peso. Ha habido noticias, no sabemos la entidad que tengan, de favorecer claramente o incluso solamente la entrada de inmigrantes “económicos”, solo de los capacitados y aptos para las demandas de mano de obra del país que los vaya acoger. O sea de los “útiles”. El resto, seguro que el grueso de los “desheredados de la fortuna , o sea “los inútiles” (para nosotros) que se quede en su casa. Ya veremos pero los tiros parecen ir cada vez más por ahí. En fin, tarea para los nuevos mandos y nuevos parlamentarios en la Unión.

Otra incógnita importante con efectos muy directos en el panorama económico de la UE y, por ello, en el mundial es quien vaya a ser el nuevo presidente del Banco Central Europeo una vez finalice, en breve espacio de tiempo, su mandato el actual, al que la pervivencia de una unión todavía muy imperfecta y sin completar, tanto le debe. El candidato alemán, que parece el mejor situado precisamente, aunque no solo, por ser alemán, no parece presentar , al menos en principio precisamente por ser alemán, un perfil tan digamos “aperturista” como el que se va. Pero en fin, esperemos y veremos. Parece lo más prudente. En cualquier caso, decisión muy importante.

Un breve comentario sobre nuestra situación. Las incógnitas políticas postelectorales concretamente la formación de nuevos gobiernos o, en su caso, mayorías legislativas siguen en gran parte ahí aunque algunas, afortunadamente, con fecha de caducidad. Es hora ya de resolver incógnitas y de tratar de lograr una cierta estabilidad que permita o, por lo menos ayude a, un panorama económico menos frágil. Difícil pero posible.