Impresiones y recuerdos

“En España se entierra muy bien” frase que estos recientes días hemos oído muchas veces y atribuida a Alfredo Pérez Rubalcaba. No sé si es de él, pero si no lo es merece serlo por su veracidad y fina ironía.

“Si queréis los máximos honores, moríos”. Frase del genial Enrique Jardiel Poncela en la lápida de su sepulcro en la Sacramental Santa María en Madrid. Doy fe de ella porque la vi hace años y allí, por deseo de él, supongo que debe seguir. Frase muy de Jardiel, ejemplo también de veracidad y sarcasmo. Genialidad.

Estos recientes días hemos escuchado muchas, muchísimas frases, actos y declaraciones confirmadoras de estas dos frases. Y algunas otras que vale la pena comentar, siquiera brevemente. Se ha dicho que Rubalcaba fue un político honrado que se fue con los bolsillos tal como llegó a la política. Eso seguro que es cierto pero no lo es pretender presentarlo como algo excepcional en la política española como algunos han buscado hacerlo. Conozco a muchos, muchísimos que han estado años trabajando (es un trabajo, aunque algunos digan lo contrario) en política en el PSOE que se fueron tal como llegaron y sin recurrir a las “puertas giratorias”, como el mismo Rubalcaba. Y añado, en ambos supuestos,no sólo del PSOE: los deshonrados y aprovechadores son los menos, no son la norma. Aunque sobran todos ellos, por supuesto.

Se ha hablado también y se ha elogiado la labor de Rubalcaba en el final de ETA. Confieso que no conozco nada bien ese tema pues yo estaba en otras cosas en temas mucho menos importantes pero será verdad si así se afirma por quienes vivieron ese final. Lo que sí quiero decir es que a los españoles se nos debe, supongo que por quienes estaban entonces en el gobierno de la nación, o sea el PSOE, una explicación a fondo del origen, apoyos , financiación, etc., del GAL y su guerra sucia. Permítaseme aquí un recuerdo personal de escasa importancia: en 1994, tras dieciocho años de militancia, abandoné el PSOE como protesta personal por el tema GAL (y también, por la creciente derechización de mi partido). Nunca me he arrepentido de esa decisión, para mí muy difícil.

Nunca tuve mucho trato personal con Rubalcaba pues yo trabajaba en el campo de la economía, concretamente el comercio. Pero las veces que hablé con él, o cuando le escuché, siempre me pareció persona inteligente, con sentido de la ironía (algo muy en su favor) y amable. Solo una pequeña objeción por mi parte: su acendrado madridismo. Algo menor. Recordemos la inolvidable secuencia final de la gran película de Billy Wilder “Con faldas y a lo loco”. Aquella que dice lo de “Nadie es perfecto”. Gran verdad.

Se ha ido Alfredo Pérez Rubalcaba. Sin duda, un gran activo del PSOE y de nuestro país. Un político a admirar y respetar. Descanse en paz.