Pero ¿es Pedro Sánchez el único responsable?

No hay duda de que el PSOE es un partido claramente a la baja en el voto electoral. La tendencia de los resultados en las elecciones generales no admite discusión. Baste recordar algunas cifras muy representativas.

Victoria abrumadora en 1982 con el 48%.Es, en gran parte, un espejismo porque está apoyada por el hundimiento sideral de UCD. A partir de ahí tres victorias electorales siempre con tendencia a la baja. Normal, hay otro competidor y los errores propios, muchos y graves, pasan factura. El PSOE es cada vez menos un “partido atrapalotodo”.

En 2004 vuelve el PSOE con Zapatero, apoyado en los errores y la prepotencia del PP de mayoría absoluta en la legislatura anterior y, sobre todo, en el post 11M. Repite Zapatero en 2008 también con porcentaje superior al 42%. Lo hace aupado en algunas medidas progresistas y otras efectistas y, sobre todo, en el falso “boom” económico (“cuando éramos todos ricos e íbamos a adelantar a Francia”). Falsedad que, con enorme crudeza y altísimo coste social y político, se muestra a partir de mayo de 2010.Comienza la cuesta abajo, más o menos pronunciada. Hasta hoy.

Interesa destacar uno, que esos dos picos máximos, uno de González y otro de Zapatero ocurren, al menos en parte, por factores difícilmente repetibles y por ello no válidos como referencia. Dos, a partir de la crisis global, la Gran Recesión, así como de las medidas aplicadas, el panorama social primero y el político inmediatamente después, se alteran radicalmente y muy deprisa. En síntesis y para lo que aquí nos interesa, al PSOE le aparece un competidor por su izquierda que sustituye a una siempre hibernada ( y cómoda para el PSOE) Izquierda Unida. Se acaba el turnismo “estilo Restauración” de los dos partidos “dinásticos”.

Primer elemento de reflexión para los socialistas: el diagnóstico, porqué ha ocurrido esto. Mi impresión es que esa reflexión, a fondo y sincera, está pendiente en el PSOE.

Lo ocurrido en los últimos meses, especialmente en los últimos días, es muy dañino para ese partido, obvio es decirlo. Hubo un primer error atribuible a Pedro Sánchez y al Comité Federal. Visto el resultado de la segunda elección en junio estaba claro que la única opción viable era tragarse el sapo y permitir la investidura de Rajoy. Entonces se debía haber hablado alto y claro en ese Comité, la máxima autoridad del partido, y acordado negociaciones con el PP para una abstención en la investidura a cambio de una serie de condiciones duras ( había fuerza entonces para eso, hoy no). No se hizo y se permitió, incluso se alentó por algunos, una especie de “viaje a ninguna parte“ del secretario general. O mejor, un viaje al desastre en el que este partido se encuentra hoy.

Segundo elemento de reflexión imprescindible para los socialistas: búsqueda de soluciones,qué hacer si es que se quiere primero, subsistir y segundo, ser la izquierda necesaria en nuestro país. No lo tienen fácil pues hoy van contra corriente y los cambios de todo tipo a hacer son enormes y complejos, desde por ejemplo organización interna que incentive a los mejores hasta rejuvenecimiento en afiliados y votantes pasando por políticas atractivas y bien “comercializadas” que obtengan respaldo amplio. Todo eso y más cosas, algo imprescindible si se quiere subsistir políticamente. No se trata sólo de responsabilizar a Pedro Sánchez y echarlo, por cierto mediante un procedimiento, digámoslo caritativamente, discutible. Es mucho más que eso.