¿Trump camino de su derrota?

Es famosa la foto de Harry Truman mostrando exultante el titular a toda página del Chicago Tribune que proclamaba “Dewey defeats Truman” cuando ya había ganado la elección presidencial el candidato y presidente demócrata, Truman. Había sucedido a Roosevelt al fallecer este dada su condición de vicepresidente y el camisero de Missouri, personaje gris y carente de atractivo, parecía presa fácil del republicano y gobernador del estado de Nueva York, Thomas Dewey, al que todas las encuestas daban como fácil ganador. Algunas veces, no muchas, las encuestas las carga el diablo.

Tras las dos Convenciones partidistas, la carrera por la presidencia de Estados Unidos ha entrado en su fase última y decisiva. Hay práctica unanimidad en las encuestas, desde Real Clear Politics hasta el “gurú” máximo Nate Silver en Five Thirty Eight, en dar ventaja a Clinton. Solo varía la dimensión de esa ventaja. En porcentaje en torno a seis puntos en la primera y más amplia en votos electorales. Recuérdese que el sistema electoral no es por voto popular sino ganando Estados y cabe, se han dado casos, de ganar en lo primero y perder en lo segundo que es lo que cuenta. Por eso la campaña se concentra en los Estados dudosos, los “swing”, como mucho una docena porque en los otros ya está decidido. Por su parte, Silver da a Clinton cerca de un noventa por ciento de probabilidades de ganar. ¿Asunto resuelto entonces?

Probablemente sí pero, obviamente, no hay certeza. Está claro que, especialmente en los últimos días y cuando improvisa y no se atiene a un texto escrito preparado por sus colaboradores ( supuesto mucho menos frecuente que lo primero), Trump parece empeñado en ir cavando su propia tumba. O para decirlo con un americanismo cada vez más utilizado, como tantos otros, por nuestro medios de comunicación “está dándose cada vez más tiros en su pie”. Además ocurre y eso es lo fundamental que esas “salidas” de Trump responden a su pensamiento y convicciones sobre los temas que trata. No son “boutades”, es lo que cree y eso es lo peligroso para la gobernabilidad del país, de la primera potencia mundial como están insistiendo los sectores opuestos al disparate que encarna el pintoresco candidato. “No está capacitado para ser Comandante en Jefe” se ha dicho y ese recordatorio es clave para muchos norteamericanos. Más incluso que decir que no está capacitado para la presidencia.

Pero la candidatura de Trump por increíble que parezca ( así lo parecía cuando empezó la carrera presidencial entre risas de muchos) no se asienta en el vacío. Cuenta sin duda con un amplio respaldo en sectores de la población de un país profundamente conservador y en muchos casos reaccionario. Estados Unidos no es solo New York o San Francisco. Es mucho más que eso y muy distinto a eso.

El Washington Post ha publicado el reciente 12 de este mes un amplio y útil resumen de un exhaustivo análisis de Gallup sobre quienes apoyan la candidatura Trump. La base se confirma ser hombres blancos con escasa formación perjudicados por la globalización y la automatización. Pero eso, proclama el informe, es excesivamente simplista pues hay otros factores que juegan desde la renta hasta las oportunidades para ellos y sus hijos pasando por la diversidad y la salud. Esos rasgos abarcan mucho de la población del país sobre todo en una época de crisis y cambios profundos. Cuanto sea ese “mucho” lo mostrarán las urnas en noviembre.