Primarias en Nueva York: lo previsto

Ninguna sorpresa en las primarias realizadas ayer en el Estado de Nueva York, tradicionalmente demócrata y siempre importante porque el número de delegados elegidos en ambos partidos es el mayor tras California, todavía pendiente en esta apasionante carrera electoral.

Apasionante en el lado republicano con la gran incógnita de si Donald Trump alcanzará el umbral necesario de los 1237 delegados cuando en Cleveland en junio se abra la Convención de su partido para elegir candidato presidencial. El que en principio fue considerado un candidato rápidamente desechable se ha convertido en la opción más probable (otra cosa es decir más “seria”) para alegría de muchos y desesperación y preocupación de otros, empezando por los dirigentes de su propio partido. Trump obtuvo 89 delegados sobre un total de 92, victoria aplastante. Kasich 3 y Cruz ninguno.

Menos apasionante ya en el lado demócrata.La opción Hillary se afianza sobre todo tras su destacada victoria este martes en un Estado donde ha sido dos veces senadora y donde derrotó a Obama en 2008 prácticamente con el mismo porcentaje de votos, 58 y la misma diferencia sobre su oponente, ayer Sanders,16 puntos. La ciudad de Nueva York y suburbios y los votos de afroamericanos e hispanos fueron otra vez su gran apoyo. Clinton obtuvo 135 delegados por 104 Sanders.

A la fecha Trump totaliza 847 delegados por 553 Cruz y 148 Kasich. En el lado demócrata, Clinton siempre en cabeza con 1930 delegados por los 1223 de Sanders. Los necesarios para ganar en sus Convenciones son respectivamente, 1237 y 2383.

Queda camino por recorrer pero ese camino parece ya muy despejado para Hillary Clinton. Una parte del electorado mantiene su apoyo firme y la maquinaria recaudadora de la familia Clinton sigue siendo muy poderosa, algo de enorme importancia en la financiación de las campañas en este país. El tema de Wall Street como financiador y gran poder en esta democracia es el que más choques, “in crescendo”, ha dado lugar entre ambos candidatos demócratas. Sanders tiene razón al denunciarlo pero no tiene poder. Perderá pero sus ideas quedarán ahí con gran apoyo entre los más jóvenes (que luego envejecerán y cambiarán).

No pasa lo mismo en el lado republicano. La gran incógnita es que ocurre si Trump no alcanza el mínimo de delegados señalado a la hora de abrir la convención de su partido, hipótesis probable si mantiene la misma tendencia que hasta ahora. Según cálculos le pueden faltar unos 150 delegados. El sistema es complejo pero en síntesis supone que en una segunda ronda tres cuartas partes de los delegados votan a quien quieren, son “free agents”. Se abriría así paso a lo que ya se denomina una Convención caótica (ha habido alguna más en la historia del país). Parece a pesar de todo la opción deseada por el aparato republicano (sus maniobras han sido atacadas ya por Trump) y, lo que es mucho más importante, por la mayoría de los norteamericanos que en proporción de dos tercios rechazan a ese candidato. Lógicamente. Parece así cada vez más claro que con Trump candidato, la opción Hillary subiría y estaríamos en camino de una mujer por primera vez presidente de EEUU. Continuará.