No es solo una manzana podrida

El caballero, me refiero al sr. Pujol, tiene un centro de estudios a su nombre en Barcelona, dedicado al fomento de la ética y de los valores. Cinismo se llama la figura. No es extraño porque, una vez caído el velo de la farsa tras treinta y cuatro años de muchos engaños, si uno echa la vista atrás ve que ese cinismo ha estado presente muchas veces en la vida del personaje. Recuérdese su patriótica arenga en el balcón de la Generalitat a raíz de la querella de Banca Catalana, arenga envuelto en la “senyera” – ahora en la “estelada” – proclamando que de honradez y ética sólo hablaba ya él. Ya para entonces habían empezado sus trapisondas y solamente el desdichado cálculo político del gobierno de Felipe González y magistrados fáciles de convencer hicieron que la querella no prosperase. De aquellos lodos y muchos más, vienen estos lodos. Cinismo también cuando hablaba del “oasis catalán” limpio de corrupción.

Decir, como ha proclamado solemnemente su autodefinido hijo político Mas, que esto es un tema personal y familiar es otra muestra del cinismo que impregna de arriba a abajo todo el nacionalismo catalán. Convergencia y el propio Mas son una creación de Pujol y no es imaginable su giro soberanista sin el “placet” de éste. Como no es imaginable que desde el propio Mas hasta la mayor parte de los dirigentes de esa formación y los medios “abducidos” no sospechasen o conocieran los manejos de Pujol con su “famiglia” con la matriarca a la cabeza y con varios de sus correligionarios. Lo que ha hecho Pujol no lo ha hecho él sólo. Lo que hemos sabido hasta ahora es la punta de un “iceberg” o , mejor, de un depósito gigantesco de basura en el otrora “oasis catalán”. Prevalece la “omertá”.

Creer que con una carta, seguro que llena de mentiras y que nada explica, el tema está solucionado es, una vez más, puro cinismo. Pujol, tan admirador de lo germánico y seguramente de la moral calvinista y el espíritu weberiano, aquí parece creer que con esa confesión ” a la católica” y unos golpes de pecho, aquí paz y después gloria. ¿Una herencia que su propia hermana acaba de declarar que desconocía? Seamos desconfiados y busquemos la raíz. O una de ellas, en el famoso 3 por ciento en las adjudicaciones públicas, aquel del incidente entre Maragall y Mas. El primero, una vez más como en tantas otras amenazas de levantar las alfombras, reculó indignamente. Era mejor para el PSC no entrar en terreno frágil y seguir abrazado a CiU amparando y cubriendo sus corrupciones respectivas. Otra vez, aquellos polvos han traído estos lodos.

No es sólo una manzana podrida, es el envoltorio, es el sistema. Pujol es la muestra, eso sí la más importante hasta ahora, de la podredumbre de un Régimen basado en la corrupción (Banca Catalana, Prenafeta, Alavedra, Palau, de la Rosa, Pascual Estevill, por nombra unos pocos), en el sectarismo, en el chantaje, en el control de medios, en el adoctrinamiento, en la mentira y el victimismo permanentes todo ello elevado a la enésima potencia con la milonga del independentismo. Es mentira eso de que “España nos roba” y se está viendo y ellos lo saben. Lo que es verdad es que “el nacionalismo nos roba” y además discrimina y oprime a los que no son de su cuerda.