Llega el Séptimo de Caballería

El viaje relámpago del secretario del Tesoro norteamericano a Europa y sus entrevistas prueban que ha aumentado la gravedad de la crisis que enfrenta el área Euro. Con el inmediato antecedente de las contundentes declaraciones de Mario Draghi todo el mundo parece estar de acuerdo en que, esta vez sí, se tomarán decisiones “históricas”.

Con Grecia ya al parecer como caso perdido y descontada su salida del euro, se trata no tanto de salvar a España e Italia como de salvar el euro y evitar un descalabro de la economía mundial en período preelectoral en Estados Unidos donde la marcha de la economía va a ser un factor clave.

Parece también claro que nuestra economía va camino de una intervención total no “a la griega” sino con alguna modalidad más sofisticada, más blanda de forma que parezca menos intervención. El formato sería diferente pero los dos elementos centrales, la Troika y una vuelta de tuerca más a las políticas depresivas, permanecerían. Tampoco sería igual la modalidad de los recursos del rescate, entre otras razones porque serían inabarcables, sobre todo si a continuación viene Italia.

Todo ello, según se nos informa, si se puede convencer al Gobierno español para que pida formalmente esa intervención, algo que no parece muy fácil por sus indudables consecuencias políticas.

Nuestra economía está en plena recesión, la segunda en tres años, con previsión de continuar, como mínimo, el año que viene. Como decrece el PIB a pesar de que mejore el déficit público absoluto, en términos de PIB empeora. El coste del endeudamiento  para el Tesoro sigue siendo insoportable y no sólo a diez años sino también a tres y a cinco. El inversor foráneo ha desaparecido y continúa la fuga de capitales. En resumen, las mismas circunstancias o peores que llevaron a las intervenciones y rescates previos en la Eurozona.

Hay que esperar a ver las decisiones que se adopten esta semana y a cómo reaccionan los mercados. Pero es de prever que las mismas apunten no tanto a las causas últimas de la actual situación sino a los síntomas. Una nueva intervención del BCE sólo o acompañado de los Fondos puede, una vez más, ser pan para hoy y hambre para mañana.

Las causas últimas de la grave crisis pueden sintetizarse en dos. Una, un área monetaria voluntarista, insuficiente y que, cuando las cosas van mal, no funciona ni puede funcionar con su actual diseño con dos bloques de países cada vez más distintos y distantes. Dos, referida a nuestra economía, una economía con insuficiente competitividad, con el inmenso lastre de un estado autonómico despilfarrador y con un sistema financiero todavía con demasiados agujeros a estas alturas. Estas causas últimas que no son las únicas sí son al mismo tiempo los problemas a encarar.

En 1876, el Séptimo de Caballería al mando del coronel Custer cayó estrepitosamente derrotado en Little Big Horn por los Lakota ( Sioux) mandados por Tasunka Witko (Crazy Horse). Lecciones de la Historia.