¿Hay alguien al mando aquí?

¿El asunto no es ya “si” habrá rescate para la economía española sino “cuando”? ¿Se ha dado ya ese cambio cualitativo? Nadie tiene una respuesta segura. Un repaso diario a los medios extranjeros permite concluir que, poco a poco pero tenazmente, la interrogante no es tanto “si” sino “cuando”. Medios extranjeros abrumadoramente anglosajones, a los que algunos no dejan de otorgarles una especial ojeriza hacia “lo español” reminiscencia casi de la otrora famosa Leyenda Negra. Ocurre que esos medios son los más influyentes en el mundo económico y político y lo que ellos piensen y digan (bastantes veces, es cierto, con un limitado o estereotipado conocimiento de nuestra realidad) es muy importante.

Las malas noticias se agolpan en los últimos días. Desde rebaja de la calificación hasta bono basura para 21 entidades financieras hasta una subasta de deuda con costes que triplican a los anteriores y con demanda abrumadoramente de entidades nacionales porque sigue creciendo la desconfianza del inversor extranjero, pasando por una prima de riesgo casi más cerca de la irlandesa que de la italiana y ya, al parecer, firmemente asentada por encima de los 500 p.b. Todo ello, más allá de oscilaciones coyunturales, es lo más importante dentro de una clara tendencia a que las cosas, las reales y las psicológicas, van a peor.

La actual situación, con los famosos “hombres de negro” en nuestro país desde hace más de una semana y no precisamente de turismo, puede calificarse como de “tutela reforzada” o como se le quiera llamar (como dijo Almunia el otro día hablando del rescate bancario, “esto es un “rescue” o un “bail-out” y tradúzcanlo como quieran”).

Todo esto y como muestra más gráfica y reciente el desprecio al Banco de España al encargar el famoso informe bancario a Oliver y Roland, demuestra algo muy sencillo y muy grave. Es el hecho de que las autoridades comunitarias y, al fondo, las alemanas no se fían del Gobierno español ni de las cifras de déficit ni de los balances bancarios. Ni confían en la decisión y capacidad de ese gobierno para encarar seriamente los problemas de nuestro país. En suma, no se fían ni ellos ni los agentes en los mercados ni quienes desde medios de opinión influyen en las decisiones de los inversores y prestamistas. Si eso se agrava, si ese cada vez más angosto conducto con el exterior se cierra, sólo queda eso que se llama el rescate, sea la modalidad que sea y se llame como se llame. Rescate con intervención (superior a la de ahora), con más recortes (lo vamos a ver inmediatamente), con una economía camino de la depresión (en la recesión ya estamos), con aumento del paro, las desigualdades y la miseria así como de los conflictos sociales por pasiva que sea la sociedad. Miremos a Grecia, algo que hasta hace poco nos parecía exótico y hoy bastante menos, casi familiar.

Muchas decisiones no dependen de nosotros pero otras, sí. Pero ¿hay alguien ahí, al mando de este barco con cada vez más vías de agua?

1 comentario
  1. Josele says:

    Admirado columnista: “…Tiene un horizonte penal complejo y no está dispuesto a callarse nada”: ni complejo y se lo callará prácticamente todo. Libre, y a disfrutar del dinero.
    Por cierto, quien aprende siguiendo estos o cualesquiera hábitos de conducta, camina hacia la madurez.
    ¿Es que este personaje (como toda su saga) tiene ínfulas de algo así?
    Es egoísmo puro y duro, del más malvado cine negro
    Un saludo afectuoso de quien le echa de menos, sobre todo, en Radio (¡¡Bravo “Cada mañana sale el sol”!!)

Los comentarios están desactivados.