Hay culpables por acción y omisión

Todos hemos sido culpables, todos tenemos responsabilidad en lo que ocurre, hemos gastado por encima de nuestras posibilidades. Este es el “mantra” que desde que se inició la presente crisis en nuestro país venimos escuchando. Intoxicación lanzada insistentemente desde formadores de opinión y círculos influyentes y creída y repetida cándidamente por muchos ciudadanos que no son culpables sino víctimas de esta catástrofe provocada por algunos.

Hay un componente de esta crisis, ya camino de los cinco años y que ha pasado por varias etapas diferentes que, en su origen, nos llega de fuera. Concretamente de Estados Unidos. Pero la mayor parte de esta crisis, en su origen y en su desarrollo, es “ nuestra” y en ella hay responsables, unos por acción y otros por omisión. Esto hay que denunciarlo frente a esa ofensiva ideológica y  mediática que declara culpabilidades colectivas, identificando víctimas con victimarios. Porque esta larga crisis sistémica, que va a durar muchos años más, tiene millones de víctimas en nuestro país que se concretan en paro, marginación, pobreza, desigualdad, en suma sufrimiento que afecta, como siempre, a los más débiles mientras en el otro lado de la escala proliferan, incluso aumentan, los sueldos multimillonarios, las jubilaciones auténticos “ paraguas dorados”, la puerta giratoria de exministros y altos cargos que son fichados millonariamente por empresas privadas buscando sus conexiones, etc. Y mientras crece el fraude fiscal concentrado en esos sectores privilegiados.

El modelo de “desarrollo” basado en la brutal expansión crediticia, en el ladrillo y en la corrupción pudo tener lugar por las decisiones conscientes y bien meditadas de entidades financieras, de promotores y de autoridades autonómicas y locales que ampararon el desaguisado. Contó además con la ausencia de políticas acertadas por el absentismo de las autoridades “competentes” desde el ministerio de Economía hasta, más destacadamente, el Banco de España y las autoridades autonómicas en lo relativo a las Cajas de Ahorros, su feudo particular. Unos por acción, otros por omisión. Y pretenden echar la culpa a los millones de españoles que se endeudaron para adquirir viviendas. Por supuesto que hubo especuladores, los menos e imprudencias, demasiadas. Pero en su inmensa mayoría  esos pequeños ahorradores fueron engañados. Son además, y esto es fundamental, quienes están pagando sus errores mientras que los principales causantes de la catástrofe o siguen en sus puestos o han pasado a otros mejor remunerados. En cualquier caso y al menos hasta ahora, no han recibido sanción alguna por sus acciones, delictivas en muchos casos. Es, una vez más, la diferencia entre quienes están en los circuitos del poder y entre los que están fuera, entre los menos y los más.

No somos todos culpables, eso es mentira. Hay que denunciarlo una y otra vez. Los culpables deben ser sancionados.

4 comentarios
  1. Alberto Fernandez de Troconiz says:

    Totalmente de acuerdo amigo mío
    pero quizás como dices, seamos viejos.

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