Que paguen más los ricos

El presidente Obama ha insistido en su devoción a la llamada Regla Buffet, bautizada así en honor del “millonario” Warren Buffet, personaje respetado en Estados Unidos y conocido como el sabio de Omaha quien afirma que los ricos deben pagar más impuestos. Buffet declaró que con el actual sistema impositivo en ese país, él paga menos que su secretaria y pidió un cambio a esta situación. Así, esa regla Buffet que ha oficializado Obama y que quiere aplicar, dice que ningún millonario debe pagar por renta menos que su secretaria. Han surgido enseguida los ataques tradicionales en estos casos en ese país que consisten en acusar al presidente por incitar a la “lucha de clases”. Así, como suena. Frente a ello, Obama ha declarado que es una cuestión de simples matemáticas. Para algunos, el tema no es sólo de justicia sino de amenaza al correcto funcionamiento de la democracia nacional, debido a la creciente concentración de la renta nacional y, sobre todo y más decisivo, de la riqueza. Consideraciones dignas de tenerse en cuenta como se analiza en este artículo: http://www.latimes.com/news/opinion/commentary/la-oe-ackerman-wealth-tax-20110920,0,7479216,print.story.

Parecido debate, eso sí estilo Celtiberia, está teniendo lugar en nuestro país con el impuesto sobre el patrimonio. El gobierno (¿) y el candidato socialista han logrado convertirlo en un vodevil, en una comedia de enredo con el resultado de un decreto-ley (otro más, el abuso no tiene fin) que es poco más que fuegos de artificio. En resumen: el número de contribuyentes se reduce sensiblemente y los titulares de los mayores patrimonios (los ricos, como antes se decía) seguirán sin pagar nada vía las exenciones que seguirán permitiendo, a quien pueda pagarlo, la elusión fiscal.

A efectos fiscales y de su contribución equitativa al esfuerzo nacional, España seguirá siendo un país con un muy escaso número de ricos, de gente con un patrimonio notable. Todos seríamos capaces de hacer una lista más o menos aproximada de esas persona, incluso hay medios que publican listas. Este es un país en el que sólo 6.000 personas declaran anualmente ingresos superiores a los 600.000 euros. Con tan pocos con esos magros ingresos ¿cómo va a haber un “stock” de grandes patrimonios? Este es un país de pobres.

Pero con una enorme capacidad para agitar y enturbiar el tema contando con el ¿impagable? refuerzo de muchos intelectuales orgánicos adictos a su causa. Mientras tanto, yace en un rincón olvidado y ninguneado el artículo 31 de la Constitución, ese que dice que “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad…”. Antiguallas.