Thank you Wikileaks

WikiLeaks, WikiFiltraciones, es una web que publica y difunde informes y documentos de materias sensibles asegurando el anonimato de sus fuentes. Se trata de documentación que normalmente queda fuera del conocimiento público. Es una visita a eso que se llama las alcantarillas de los Estados y de ahí su trascendencia. Se da a conocer lo que no se quiere que se conozca y de ahí el rechazo frontal de las fuentes de esos documentos.

Lo aportado hasta ahora por WikiLeaks ha sido de gran importancia. El pasado 5 de abril, publicó un video ampliamente difundido y que causó un enorme impacto no tanto por ser el primero de gran difusión como por la brutalidad de la escena. Soldados norteamericanos asesinan, desde un helicóptero, a once personas sin ninguna amenaza por parte de las víctimas que son ametrallados desde el aire mientras los tripulantes se enorgullecen de esa acción.

El 25 de julio, WikiLeaks difundió, a través de varios periódicos, una serie de 92.000 documentos sobre la guerra de Afganistán. Entre otras cosas, esa documentación incluye víctimas civiles y conexiones entre la inteligencia pakistaní y los talibanes.

La serie continúa con la publicación, el pasado 22 de octubre, de los documentos de la guerra de Irak. Más de 390.000 documentos filtrados desde el Pentágono sobre esa guerra y la ocupación del país entre el 1 de enero de 2004 y el 31 de diciembre de 2009. Documentación que, entre otras cosas, revela el uso sistemático de torturas con el conocimiento y aprobación de las autoridades norteamericanas (algo negado en su momento), la muerte de más de cien mil personas, de los que más de 65.000 eran civiles y toda una seria de brutalidades por las fuerzas de ocupación.

El siguiente capítulo es la reciente publicación de 251.287 cables de 274 embajadas de EEUU en el mundo, remitidos al Departamento de Estado. El número más importante de documentos jamás filtrado. Esas comunicaciones van desde 1966 hasta el pasado febrero. Según informa la web de WikiLeaks, estos cables “muestran el alcance de los EEUU espiando a sus aliados y a las Naciones Unidas; mirando para otro lado en materias de abusos de los derechos humanos y de corrupción en los “estados clientes”; acuerdos alcanzados por la puerta trasera con estados supuestamente neutrales; trabajo de “lobby” en favor de las corporaciones norteamericanas; y las medidas de presión de los diplomáticos norteamericanos sobre las personas locales a las que tiene acceso”. Todo un repertorio de cosas sospechadas, incluso muchas de ellas sabidas, que ahora salen a la luz mostrando, al menos en parte, la cruda realidad. No se trata, como han dicho algunos medios, de críticas personales a líderes extranjeros, que las hay, sino de cosas mucho más graves que simples opiniones.

La trascendencia del asunto no puede ser ignorada. La mejor prueba son las reacciones inmediatas y destempladas de la administración norteamericana afirmando que se ponen vidas en juego, algo ridículo. Lo que aquí está en juego es la libertad de información, esa a la que Thomas Jefferson, tercer presidente de EEUU y uno de sus “Founding Fathers”, catalogó como decisiva para la Libertad. Lo afirma WikiLeaks en su declaración de principios al señalar que publicaciones como éstas “mejoran la transparencia y esa transparencia crea una mejor sociedad para todo el mundo. Mejor vigilancia permite reducir la corrupción e el mundo y hacer más fuertes a todas las instituciones… nos medios fuertes, sanos e inquisitivos juegan un papel decisivo para esos objetivos. Somos parte de esos medios”. Sin duda que lo son. Por eso, Thank you WikiLeaks.