¿Brilla el sol?

Parece que por fin llega el verano y con él, los brotes verdes florecen. El presidente Obama habría hablado con su colega Zapatero y le habría manifestado su amplio respaldo a las medidas económicas adoptadas recientemente, sean éstas las que sean. Tras su entrevista del pasado viernes con el presidente español, el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional declaró que esas decisiones permitirán un desarrollo firme de la economía española en las dos décadas próximas. Y un tercer gol para “La Roja”: a pesar de las reticencias, sobre todo alemanas, la Unión Europa aprobó realizar y publicar las pruebas de esfuerzo de los bancos.

España y su economía continuaron ocupando portadas en los principales diarios del mundo occidental, sobre todo de los económicos y no por razones agradables precisamente. Siguen los recelos y la desconfianza porque una golondrina no hace verano y los males de fondo permanecen. Males bien conocidos que van desde situación poco fiable en los balances de parte del sistema financiero hasta desconfianza en la veracidad de las cifras de deuda total (incluyendo todas las administraciones y los innumerables entes públicos, sobre todo en las administraciones autonómicas y locales) pasando por las siempre pendientes reformas, con la laboral a la cabeza ya con un decreto-ley aprobado que es toda una ceremonia de la confusión. Al fondo de todo ello, los permanentes problemas en la economía real, productiva, contaminada por una bajísima productividad y una escasa capacidad de competir.

A destacar esta semana, en el frente interno, la publicación de la tercera oleada del Barómetro Empresarial de la Fundación Ortega y Gasset, lamentablemente de escaso eco en los medios pero sin duda importante en sus conclusiones. Se trata de una encuesta entre 502 empresarios de compañías de diez o más empleados, es decir gente cualificada. Pues bien, un 83 por ciento desaprueba la gestión de Zapatero, porcentaje que era del 76 el pasado diciembre. Su valoración de la situación económica merece una nota del 2.7 siendo el máximo 10. El optimismo de los encuestados respecto de la evolución económica del país tiene nota de 3.6, también sobre un máximo de 10. El 96 por ciento cree que aún falta tiempo para que la economía española empiece a mejorar, porcentaje que es del 86 referido a la economía mundial. Son datos reveladores de un profundo pesimismo que resulta plenamente justificado. Lo malo es que ese pesimismo existe también respecto del líder de la oposición pues el 76 por ciento de los encuestados desaprueba su gestión. También algo plenamente justificado y razonable porque si malo es el gobierno que tenemos en suerte, la oposición no le va a la zaga.