Y la orquesta sigue tocando

¿Mientras el Titanic se está hundiendo?

Veamos algunos datos, todos ellos inquietantes. La subasta del Tesoro de letras a un año de esta semana se cerró con un interés del 2.45 % por ciento, cerca del triple del tipo de interés de abril. El diferencial del bono a diez años sigue por encima de 200 puntos básicos respecto del alemán. También este martes pasado los CDS llegaron a los 245 puntos básicos, cerca de su nivel “récord”. Así que en el frente público, financiación más cara.

En el privado,esta misma semana, en una intervención pública, el presidente del BBVA, Francisco González declaró que ” los mercados de capitales están cerrados para la mayoría de los empresas y entidades financieras españolas”, añadiendo que la deuda externa total del país, pública y, sobre todo, privada, llega a cerca del 150 % del PIB, la mayor parte de ella con vencimiento a corto plazo. “Esta deuda es nuestro problema más grave ya que 600.000 millones de euros vencen este año”.

Otros datos para reflexionar: España es el principal demandante de los fondos de la ”barra libre” del BCE con un 15 % del total , muy superior porcentualmente a nuestro peso en la Eurozona.”Una gran parte de las Cajas se mantiene a flote por el BCE, con préstamos equivalente al 20 % de sus balances”, afirma este miércoles el Daily Telegraph. Prensa alemana afirma que España solicitará acogerse a la facilidad de estabilización de la Unión Europea, algo ya recogido también por prensa económica de Madrid. Este viernes llega a España el Director Ejecutivo del FMI.

Datos, repetimos, muy inquietantes y que responden a una sensación que es más que eso ya , es una certeza, de que la credibilidad de nuestro gobierno está bajo mínimos. No forma parte de la solución sino del problema. Esos síntomas son muy parecidos a los inmediatamente anteriores a la demanda de ayuda por parte de Grecia. La dosis de recorte del gasto público va a suponer un peor comportamiento del PIB , de los ingresos fiscales y de la capacidad de pago de la deuda pública. Se entraría así en el terrible círculo vicioso en el que la carga de esa deuda y su servicio crecería porcentualmente más que el crecimiento anual del PIB. Más aún: la esperanza de alivio, vía incremento de la exportación, por la recuperación de nuestro principal mercado, Alemania, se debilita por el plan de ajuste de ese país de efectos negativos en toda la UE. No olvidemos tampoco la deuda privada (empresas y familias), con volumen muy superior a la pública, muestra clara de que aquí ha habido una juerga descomunal y que ahora hay que pedir la cuenta y, si se puede, abonarla. No hay comidas gratis en economía.

Pero mientras tanto, la orquesta del gobierno y su partido, siguen tocando el trombón y desafinando. Lo más destacable ha sido ese mensaje ”ignaciano” de Felipe González de que en épocas de tribulación ”militancia pura y dura”. Es decir, prietas las filas y a aguantar que ya escampará. Ninguna novedad, es lo mismo de hace muchos años. Sólo que esta vez, la tormenta, sobre todo su frente externo, es muchísimo peor.