¿Asumirá alguna responsabilidad el Gobierno?

“El impacto en los casos observados en la infección es mucho menor de lo que estamos observando hasta ahora, por lo que parece que en España se está suavizando el ritmo de contagios, aunque todavía hay una transmisión importante” Fernando Simón, viernes 11 de septiembre.

“Nadie puede dar lecciones y menos Donald Trump”. Salvador Illa, sábado 12 de septiembre.

España suma ya 778.067 infectados. En términos absolutos, sin considerar el efecto de la pandemia por 100.000 habitantes que refleja con mayor gravedad la situación, somos el segundo país de Europa en habitantes infectados. Y con este número somos el segundo país de Asia, el primer país de África y el quinto país de América por delante de Méjico y Argentina.

Si atendemos al número de fallecidos, partiendo de los datos oficiales y sin atender a los 53.000 fallecidos reales, somos el segundo país de Europa tras Bélgica. Y con relación a otros continentes, en fallecidos por 100.000 habitantes, somos el primer país en Asia y en África y el tercer país en América tras Perú y Bolivia. A nuestro Ministro de Sanidad hay que recordarle que la tasa de fallecidos de EEUU por 100.000 habitantes es 5,4 puntos – 63.0- más baja que la de España -68,4.

Todos estos datos se pueden consultar en el diario El País.

Desde el 14 de marzo hasta el día 21 de junio Pedro Sánchez y su gobierno asumieron todas las competencias, con potestad para restringir derechos constitucionales y avocando toda la competencia en salud pública que están transferidas a las CCAA. Después cambió la estrategia, se quitó de en medio, decidió que para su imagen lo mejor era trasladar los muertos a los Gobiernos autonómicos y dimitió de su responsabilidad para irse de vacaciones. A pesar de que conforme a la Ley General de Salud Pública en su artículo 14 dice: Corresponden al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad las siguientes funciones en materia de vigilancia en salud pública:

a) La gestión de alertas de carácter supra autonómico o que puedan trascender del territorio de una comunidad autónoma.

b) La gestión de alertas que procedan de la Unión Europea, la Organización Mundial de la Salud y demás organismos internacionales y, especialmente, de aquellas alertas contempladas en el Reglamento Sanitario Internacional (2005), en su caso, en coordinación con las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla.

Durante el mes de septiembre el Gobierno de Sánchez ha puesto en marcha una estrategia de acoso y derribo del Gobierno de Ayuso en Madrid. Primero con los cantos de sirena de Gabilondo para romper la coalición de gobierno y después con la puesta en escena en tres actos: confrontación, visita magnánima y desautorización para acabar con el trío, Sánchez, Illa y Simón, al rescate de Madrid. Un vodevil trampa en el que el Gobierno de Madrid que convoca a 1.600 a las pruebas de Covid y solo acuden 400, ha caído con demasiada ingenuidad.

En toda esta historia, trágica historia para muchas familias, el Gobierno de Sánchez se ha escudado en la Ciencia con mayúsculas y expertos que han sido entes virtuales. Más de 55 asociaciones de médicos y científicos en el Primer Congreso virtual Covid 19, celebrado entre el 13 y el 19 de septiembre aprobó un manifiesto que dice: En estos momentos de crisis, pedimos a todas las personas e instituciones que tienen responsabilidades políticas en la gestión de la pandemia, que tanto en la expresión pública de su posicionamiento como en la toma de decisiones se guíen por criterios estrictamente sanitarios, basados en la mejor evidencia científica disponible, y desligados de cualquier otro interés que no atienda al interés general de la población.

Quien es el responsable de haber situado la pandemia en un circo político es el Gobierno de Sánchez. Quien ha manipulado, ocultado información y dimitido de su responsabilidad ha sido el Gobierno de Sánchez Y quien está en el acoso y derribo del Gobierno de Madrid mientras refuerza sus apoyos con Bildu y ERC es el Gobierno de Sánchez.

Las apelaciones impostadas a la unidad han sido y son la coartada para eliminar el control político. Mientras se avanza en una estrategia de ruptura del pacto constitucional, sin dar ninguna explicación a los ciudadanos de las causas objetivas de que la pandemia se haya instalado en España con una virulencia muy superior a la de los demás países, cuando las restricciones has sido mas duras y los ciudadanos han cumplido mayoritariamente las recomendaciones sanitarias y las medidas de distanciamiento social.

El virus llegó en febrero y no se fue de vacaciones como Sánchez, Illa y Simón y aquí nadie dimite cuando este país se asoma a un segundo precipicio en el que sólo reina la ausencia de información fiable, el ruido político y la incertidumbre.

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