Septiembre primera etapa

Las propuestas del BdeE y de los empresarios convocados por la CEOE coinciden en una primera parte de las propuestas: la prórroga en el segundo semestre de las medidas de emergencia intensiva es imprescindibles para sostener el proceso de producción y un porcentaje importante del empleo. Mantener los ERTEs y la aportación de liquidez a las empresas constituyen la respiración asistida ante un primer semestre maldito que ha supuesto una autentica devastación social y económica, en el que las medidas de contención aprobadas por el gobierno son manifiestamente insuficientes, cuantitativa y temporalmente. Estas medidas no van a evitar que aun con respiración asistida y terapia intensiva, acaben cerrando numerosas empresas ante un escenario que solo puede calificarse de normalidad ampliamente restringida.

De momento, los ciudadanos estamos recuperándonos del efecto traumático del confinamiento y el miedo y la desconfianza sigue presentes en la sociedad. El proceso de descomprensión no ha hecho más que empezar y habrá que esperar a un otoño en el que no se contabilicen fallecidos ni un número significativo de infectados por el virus.

Los datos elaborados por lo servicios de estudios contemplan escenarios económicos ligados a las simétricas evoluciones sanitarias. El BdeE presenta tres hipótesis de caída del PIB desde el 9% al 15,1 % en el mejor escenario, con una tasa de paro correlativa del 18,1 % al 23,6%.

También hay una cierta conformidad en el mantenimiento de una política de disciplina fiscal que equilibre las cuentas públicas, pero a partir de esta convergencia surgen las diferencias en la oportunidad de las medidas que deben aplicarse. Especialmente en cuanto a la subida de impuestos y de qué impuestos.

Ante la evaluación del BdeE y la conferencia en la CEOE, el Gobierno continua en silencio lanzado mensajes contradictorios, como cuando afirma que mantiene el programa de gobierno pactado por PSOE y Podemos. Una ensoñación en el momento actual que ha invalidado todas las previsiones que preparaban en enero.

La AEAT, en su informe de recaudación destaca en 2019 crecieron las bases imponibles de los principales impuestos un 4%, casi dos puntos menos que en 2018 (5,8%), siendo el primer año desde 2014 en el que el crecimiento de estas bases era menor que en el ejercicio precedente.

Las rentas brutas de los hogares también crecieron un 5,3% en 2019 y un 6% en 2018.Estos datos reflejan que el ciclo de crecimiento que comienza en 2015 empezaba a ralentizarse en 2019 y sufre el impacto no previsto de la pandemia en este año de 2020.

Las recetas de la UE que impondrá disciplina fiscal, con la denominación de condiciones o cualquier otra que surja del lenguaje tecnocrático de Bruselas, exigirán rigor presupuestario en un escenario macroeconómico creíble. La congelación del gasto en pensiones -el crecimiento de la pensión media fue en 2019 del 4,1% algo superior al de 2018 según la AEAT- y de la retribución de los empleados públicos está en el horizonte. Los tecnócratas de la UE no ignoran que el número de empleados públicos ha crecido en Espña en el periodo 2014-2020. Destaca ABC que se han incorporado 333.000 funcionarios interinos en este periodo, lo que ha provocado un crecimiento de empleo público de un 15,5% en las administraciones de las CCAA (247.000) y un 7,7% en las administraciones locales (46.700).

Moncloa ha lanzado hoy la operación presupuestos, anunciando su presentación en septiembre con tres frentes abiertos que tendrá que administrar. El primero, el acuerdo en el seno del gobierno con las previsibles salidas de tono de Podemos que favorezcan una imagen diferenciada. El segundo, con los dos nacionalismos, el vasco que exigirá compensaciones y reforzar su economía para atemperar la amenaza de una crisis profunda y el secesionismo catalán fraccionado, pero que hará una demostración de fuerza independentista en la negociación en los presupuestos. Y el tercer frente, el del comodín de Ciudadanos que está en una posición de debilidad en la que un paso en falso puede lastrar definitivamente el futuro electoral de Inés Arrimada.

En el otro lado queda el PP, como solución de último recurso a fin de consolidar el programa de ayudas de la UE de 140.000 millones, si peligra y la situación económica de España se aproxima al precipicio.

Pedro Sanchez durante estos meses ha puesto todo su empeño en volar los puentes con Pablo Casado que sin embargo ha situado a Ana Pastor en la Comisión del Congreso para que ejerza un perfil moderado y sin aristas.

Veremos como van encajando las piezas. Sin fondos de la UE no hay presupuestos y sin medidas no hay fondos. Y todo sigue dependiendo del covid19.

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