El rompeolas del 2 de mayo

La celebración del 2 de mayo ha terminada protagonizada por los desencuentros y declaraciones de dirigentes del PP que han eclipsado un día en el que hay que defender lo que representa Madrid en la historia de España y lo que va a seguir representado en su futuro, como sociedad abierta y dinámica, síntesis de los valores y las contradicciones de la nación.

Y ha dejado en un segundo plano la medalla de honor a Raphael, un artista que desde su Linares natal representa a todos los que vinieron a Madrid con una maleta, triunfaron y ganaron el mundo.

Ángel Garrido que ha sido un buen concejal del Ayuntamiento de Madrid y un buen Presidente de la Comunidad en momentos difíciles, probablemente se ha equivocado en el tiempo y el modo en que ha ejercido un derecho legítimo. Cambiar de partido han cambiado muchos políticos durante los primeros años de la transición y en tiempos posteriores.

Es cierto que renunciar a un puesto de salida en la lista del Parlamento europeo, bien retribuido y alejado del ruido de la política nacional, por el número 13 en la lista a la Comunidad de Madrid, con todas las incertidumbres que son consustanciales a unas elecciones, no parece que este motivado por un interés personal, material o de comodidad.

Pero también es cierto que si consideraba que habían sido él y sus colaboradores injustamente tratados por la nueva dirección, debió hacer pública la decisión en el momento en que conoció que no iba a ser el candidato del PP y no dos días antes de las elecciones. Manejar los tiempos y abrir paréntesis es una parte importante del oficio de la política.

José María Álvarez del Manzano, después de ganar cuatro elecciones, tres por mayoría absoluta y abrir desde Madrid el camino al PP para gobernar en España, supo que no iba a ser el candidato en las elecciones de 2003 por una llamada de Javier Arenas diez minutos antes que la noticia fuese dada en la COPE. Y sin embargo, hoy 16 años después se ha ofrecido para cerrar la lista de José Luis Martínez Almeida al Ayuntamiento.

Ninguna organización política sobrevive si no cuida a los suyos y no es capaz de aplicar los principios de una hermandad protectora y cooperativa. Le sucedió a la UCD, integrada por políticos de gran prestigio y preparación que fueron capaces de sacar el proyecto de la Constitución y canibalizarse después con tanto éxito que el partido acabó disuelto y en liquidación.

Si el resultado de la reflexión de la nueva dirección del PP, después del fracaso electoral de la elecciones generales, es imputar el tanto de culpa a Rajoy en exclusiva y descalificar a sus socios naturales, a tres semanas de la nueva convocatoria electoral, la impresión que va a dar al electorado es la de una organización en descomposición.

Manuel Fraga no solamente saludó a Carrillo, sino que lo presentó en el Club Siglo XXI en aquellos tiempos en que todo era nuevo en la política de España. Pero fue una referencia del espíritu de la transición, ejemplar y meritorio en tantos aspectos y que hoy algunos pretenden devaluar.

Sin duda las diferencias políticas ente Casado, Díaz Ayuso y Garrido serán mucho más reducidas, al menos intelectualmente, que las tuvieron Fraga y Carrillo, por mas que en la escaleta se sitúe a los compañeros de partido en el podio por delante de los adversarios y los enemigos políticos.

El fenómeno Vox con 2,6 millones de votos tiene su causa mas eficiente en los independentistas catalanes y en los errores en la aplicación del artículo 155.De la misma manera que la irrupción de Cs en la política se tiene su momento inicial en la defensa de los catalanes que se sentían también españoles y eran acosados, despreciados y segregados por la estructura del poder nacionalista en las instituciones.

Si el proceso secesionista en Cataluña no hubiera tenido la intensidad y la virulencia con que se ha desarrollado, probablemente sus respectivas posiciones , de Cs y Vox, serían mucho más residuales que las que protagonizan hoy en 2019.

Junto a ello la corrupción en el PP ha sido letal, creando un estado de opinión que ha hecho que jóvenes entre 18 y los 35 años cuyas familias habían votado al PP, se decantaran en las generales por Cs o Vox.

Hace años el PP se embarcó en el proyecto de articular una mayoría natural tras el derrumbe de la UCD en el año 1982.Esta mayoría natural consiguió diez millones de votos de electores que eran al mismo tiempo diversos en sus orígenes y posiciones ideológicas, pero muy coherentes y unidos en sus objetivos.

Y lo consiguió, en el año 1995 en las elecciones municipales y autonómicas que abrieron la puerta del gobierno de España.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *