A siete días vista

La encuesta publicada por Sigma Dos para El Mundo, con una muestra significativa de 8.000 entrevistas, sitúa al bloque de izquierda, PSOE mas Unidas Podemos, a 2 escaños de la mayoría absoluta en la banda superior del resultado y a 24 escaños en la banda inferior.

La ruptura del bipartidismo imperfecto que ha estado vigente hasta las elecciones de 2015 y la aparición de un quinto partido Vox, con un porcentaje del 10,2 por ciento de votos según la encuesta -probablemente estimado a la baja al no manifestarse el voto oculto- va a determinar unas elecciones en la que los últimos escaños en las provincias con mayor número de diputados se sustancien por unos pocos cientos de votos. Esta es la razón de que con un margen de error bajo del +/-1%, la horquilla de asignación de diputados en la encuesta sea excesivamente amplia.

Hay una variable que es muy difícil de estimar en el voto de los tres partidos del centro derecha. El mayor porcentaje de indecisos a una semana de las elecciones se encuentra entre aquellos ciudadanos que no han decidido todavía su voto entre las opciones binarias Cs versus PP y PP versus VOX. Es decir, la volatilidad del voto en la izquierda a una semana de las elecciones está en un rango bajo, mientras que en la derecha permanece en un rango alto.

La campaña electoral muy focalizada en el secesionismo catalán no ha definido los espacios intermedios de contacto entre Cs, PP y VOX. Los dos primeros, Cs y PP no han acotado entre ellos sus respectivos territorios políticos.

El contrincante común es Sánchez y la estrategia de ambos se ha limitado a hipertrofiar el liderazgo de sus primeros candidatos. Rivera se ha convertido en el hombre de las cien caras: vestido de motorista, haciendo saltar a los perros o dando un mitin en Rentería, que ha sido lo más estimable para acreditar que los derechos y libertades en numerosos pueblos del País Vasco están dominados todavía por el yugo pro etarra, y restringidos para los constitucionalistas.

Y Casado se ha imbuido de hiper actividad con dos mítines al día y una locuacidad inagotable. En términos pugilísticos se han estado estudiando y dando vueltas por el ring electoral y únicamente han puesto en cuestión la palabra de Rivera de que no pactará con Sánchez y la mirada retrospectiva de Casado, en relación al asunto del enterramiento de Franco y su posición ante el aborto.

Si esta encuesta de Sigma Dos se aproxima al resultado, Sánchez podría gobernar con la abstención en segunda votación de ERC y PNV que sumarían entre 19 y 21 escaños y el voto positivo de Unidas Podemos.

La crisis de Pablo Iglesias, que no ha conseguido volver, y el discurso de política de la ESO mal aprovechada que practica Irene Montero, les coloca en una posición de debilidad que solo podrán corregir ofertando su apoyo a la investidura de Sánchez para expiar su error de bulto del pasado, cuando en 2015 le dejaron en la estacada al líder del PSOE. El modelo que ha instaurado Pablo Iglesias en Podemos de monarquía bicéfala hereditaria no ha funcionado y solo han tenido éxito en el apuñalamiento de sus círculo más próximo representado por Carolina Bescansa y Errejón.

El PP de Casado ha realizado mediante las listas electorales un ERE, sin derecho a paro, en Génova 13 de aquellos a los que han identificado como el viejo PP, aun cuando el objetivo es volver a las esencias del antiguo PP. Las estimaciones de las encuestas a una semana vista de la votación por debajo de 90 diputados son muy preocupantes. La permeabilidad de los votantes de VOX que puedan cambiar su voto al PP el 28 de abril, está manifestando una evidente resistencia estas últimas semanas, ya que se estima para Abascal y su equipo un suelo de 30 diputados.

La decisión de llevar a Cayetana Álvarez de Toledo a Barcelona como candidata ha sido valiente, pero poco estratégica desde el interés electoral del propio PP. Su caladero de votos allí es el mismo que el de Cs y la aventura de intentar reflotar el PP en Cataluña, si se consigue en este tiempo electoral, es a costa de los votos de Cs que es el socio natural del PP, si quiere tener alguna posibilidad de gobernar. Si Cayetana Álvarez de Toledo hubiera ido de número 2 por Madrid habría cubierto mejor a Casado en su periplo por España y hubiera podido entrar en los territorios de Cs y VOX en Madrid donde se juegan 37 escaños.

Por lo demás, los fichajes estrella, Marcos de Quinto, toreros, periodistas y demás nouveaux venus está pasando desapercibida, en una campaña electoral en la que el Presidente del Gobierno no quiere ni aparecer por el ring electoral y los retadores haciendo piernas y boxeo de salón.

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