Aritmética electoral

El escenario que pronostican las encuestas para el día después del 28 de abril esta absolutamente abierto. Por el alto porcentaje de indecisos que reflejan, tendremos por delante una campaña electoral de dos meses caracterizada por la alta volatilidad de un número significativo de votos y en consecuencia de escaños imputables a las circunscripciones con mayor número de electores.

La distribución de diputados por CCAA determina que Andalucía –61 diputados-, Cataluña -47 diputados- ,Madrid -36 diputados- y Valencia -33 diputados- sumen la mayoría absoluta de 176 en el Congreso.

Por tanto hay varios terrenos de juego en estas elecciones, como si de una partida múltiple de ajedrez se tratara. Se está hablando de la perdida de restos en las circunscripciones con 5 o menos diputados que son 27, en las que se elegirán 99 diputados, lo que sin duda es cierto. En ellas una representatividad inferior al porcentaje del 19 por ciento de los votos, solamente permitirá obtener el quinto diputado en las 7 provincias que tienen asignados 5 diputados.

Pero donde se juega el partido principal es en las provincias integradas en las cuatro CCAA citadas, Andalucía, Cataluña, Madrid y Valencia por este orden que aportan el cincuenta por ciento más uno del Congreso de los Diputados.

Mientras el PSOE se está beneficiando del desplome de Podemos, cuyo líder Pablo Iglesias está desparecido, el Partido Popular esta pinzado por Cs desde el centro y por Vox por la derecha.

La encuesta publicada en ABC , según el trabajo de GAD3, le da una caída al PP de Casado de 40 diputados, explicable por los previsibles resultados en las provincias de mayor población que aportan 10 o mas diputados: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Alicante, Málaga y Murcia que suman un total de 127 escaños.

Este desplazamiento electoral del PP se sitúa, según refleja la encuesta, en los 23 diputados nuevos de Vox y el crecimiento de Cs en 21 diputados que le haría obtener un total de 53.

Dejar de ser el partido más votado ya es una tragedia para el PP y rompe la mayoría que ha obtenido en las elecciones de los años 2000,2004,2011, 2015 y 2016. Si además el números de diputados que se obtengan está por debajo de 100 y es inferior al que obtuvo Fraga en 1982- 107- y en 1986 -105-, si no hay gobierno de coalición por imposibilidad aritmética de llegar a la mayoría de 176 escaños, no habrá otro diagnostico que la realidad de una grave crisis y un replanteamiento radical del centro derecha en la política española.

¿Cómo juegan los otros actores? Cs y su líder Rivera ha apostado muy fuerte en estas elecciones. Es consciente de que su crecimiento está en lo votantes de centro, tanto por la derecha como por la izquierda. Su estrategia le está proporcionando crecimiento, pero no tan vertical como quisiera.

El discurso de Rivera y la puesta en escena ha reflejado una organización muy personalista, focalizada en exclusiva en el líder, sin que se perciba un acompañamiento con suficiente entidad para gobernar. El fichaje de Inés Arrimadas para la lista del Congreso como un valor emergente en la política nacional, está en la clave de un ticket electoral que dote de mas credibilidad de gobierno a Cs.

En cualquier caso, el gran problema de la situación política en España es el abandono del bloque constitucional que ha protagonizado el PSOE de Sánchez desde su investidura. Esta defección de su responsabilidad como Presidente ha favorecido que el reto independentista en Cataluña se haya hecho crónico con tal intensidad que ha contaminado, absorbido y monopolizado toda la actividad política. El Parlamento de Cataluña es un zombi. La Generalidad no gobierna y todos los resortes institucionales y administrativos están al servicio de la secesión camuflada como el derecho democrático de un pueblo.

Pablo Casado, entrevistado por TVE destacó que el PP que ha recogido durante años el voto del centro derecha es la única alternativa a Sánchez, lo que es indudablemente cierto por su posición protagonista en todas las elecciones desde la desaparición de UCD.

Y debería añadir también que estas son las elecciones más decisivas desde las que se celebraron en 1982 tras el intento de golpe de Estado del 23 de febrero. Nos jugamos los próximos 40 años de Constitución.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *