El PSOE duda y el 155 está en la Constitución

La ambivalencia del PSOE ante la iniciativa parlamentaria de Ciudadanos refleja un movimiento de Pedro Sánchez de desmarque ante la posición constitucionalista. Como antecedente, hay que  recordar que el PP ha votado a favor de la  Comisión de Estudio de Reforma Constitucional propuesta por los socialistas que es el ámbito natural y jurídicamente vinculante para “abrir soluciones políticas y crear escenarios de diálogo”, tal y como ha expuesto  la diputada Batet en la sesión del Congreso.

El secesionismo ha abierto una vía de agua en el socialismo, en cuyo seno hay un debate en el que se cruzan sentimientos y estrategias que son opuestos. Atrapado en una evidente pérdida de apoyo electoral en España y especialmente en Cataluña, sus dirigentes siguen sin diagnosticar ni reconocer el contenido real del proceso secesionista. Y en medio de todo está Rajoy, que le ganó las elecciones a Pedro Sánchez.

El Gobierno de Rajoy está administrando la situación -sin duda la más difícil desde el fallido 23F – con moderación, sin sobreactuaciones, con proporcionalidad y con graduación entendiendo cada momento político. Y la referencia de Rajoy  durante el fin de semana al artículo 155 de la Constitución, no es más que el recordatorio de que el Estado otorga poderes constitucionales al Gobierno para la protección del interés general cuando se atenta gravemente contra el mismo, o se incumplan obligaciones constitucionales o legales. Así lo dice el precepto constitucional que debe ser entendido como una garantía de derechos y libertades.

Los socialistas en esta deriva están aceptando un acercamiento a las tesis secesionistas, formuladas en el silogismo de la mentira: la democracia y el derecho a decidir mediante el voto está amparado en el Derecho internacional. El Derecho Internacional es aplicable por encima del Derecho interno. Luego, las leyes del Parlamento catalán y los actos y acuerdos de la Generalitat son aplicables y no responden ni frente a la Constitución, ni ante quienes garantizan su aplicación que son los Tribunales.

El referente moral de la Ley, incorporado por los iusnaturalistas desde Santo Tomás de Aquino en la Filosofía del Derecho, se manipula por los secesionistas bajo el mantra de la palabra democracia. Una distorsión de su real significado burda y grosera de la que se apropian, y cuyo uso atenta contra la inteligencia de los ciudadanos. Pretenden reflejar un escenario en el que unos, ellos, quieren que el pueblo vote y otros, el Gobierno de Rajoy, no quiere dejarles votar.

Pero la equivocada posición socialista en el Pleno del Congreso ante la iniciativa de Ciudadanos, olvida además que los secesionistas son profundamente insolidarios con los ciudadanos de España. No quieren compartir un proyecto de Nación, de Estado ni de Europa, sino vivir en su aldea cerrada, en la que una élite iluminada marca y decide el modelo del buen catalán que se descontamina día a día de los demás españoles. ¿Dónde han quedado los principios de solidaridad y el internacionalismo que residieron desde el siglo XIX en el socialismo?

Indudablemente el 2 de octubre será el momento de revisar los errores, imprudencias, ausencias e indecisiones que han propiciado que el delirio de una parte de la burguesía catalana, viciada por la corrupción, se alíe con jóvenes anti sistema, dispuestos a convertir la irracionalidad y el odio en su medio de vida. Pero hasta entonces, pedimos a los diputados socialistas que defiendan los derechos y libertades de todos, con los poderes del Estado.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario