Diario de bitácora de la semana ocho

Semana ocho desde el 20D. Nada relevante bajo el cielo de febrero. El candidato Pedro Sánchez propuesto por el Jefe del Estado continúa con su ronda de conversaciones en la que pide el voto o la abstención a todo el mundo, excepto a la minoría más numerosa, el Partido Popular y a su líder Mariano Rajoy al que le dice simplemente buenas tardes y que se vaya de la política.

Hay que reconocerle a Sánchez una cierta moderación en su petición, si la reunión del viernes a las 17.30 se desarrolla en estos términos, a no ser que le de el lenguaje figurativo y reproduzca la propuesta descriptiva de Iñaki Gabilondo en su suelto matinal: “Mariano Rajoy es el conductor de un coche fúnebre que lleva a todos los de su partido al hoyo”.

Evidentemente estamos ante un “revival” guerra civilista en lo que se refiere a las aportaciones periodísticas y culturales tan sugerentes para el nuevo amanecer político que, según dice Pedro Sánchez, “es el cambio que han votado los ciudadanos”.

El subtítulo de la creación intelectual de los titiriteros del Distrito de Tetuán -“A cada cerdo le llega su San Martín”- contratados por la Alcaldesa de Madrid, los concejales son sus delegados, es tan intelectualmente interesante que nos plantea un dilema o mejor un acertijo para el público asistente: niños, padres y medio pensionistas. Hay que adivinar si se refiere a la monja violada, al juez ahorcado o al guardia civil lanceado.

Mientras los partidos están reescribiendo su programa electoral. El PSOE ha publicado su documento para la ronda de conversaciones, antes de acabar la misma ronda de conservaciones. Hasta el momento parece que había conversaciones bilaterales con Ciudadanos y nos dieron la imagen de dos equipos negociadores sentados a la mesa. Sin presentar ningún documento del resultado de la mesa de trabajo que, supuestamente, iba a concretar una agenda de acuerdos, Ferraz lanza un documento urbi et orbe, lleno de generalidades, en definitiva medio plato descafeinado del programa electoral.

La metodología de los pactos que sigue Pedro Sánchez en este nuevo tiempo político es bastante primaría y simple. No se sabe con quién quiere pactar, solamente con quién no quiere pactar. Y no es un líder que tiene en su cabeza un proyecto político, sino un explorador y recolector de apoyos a su investidura.

Se supone que el PSOE tiene definido su espacio político y sus convergencias y divergencias. Y sobre todo presumamos que tiene adecuadamente ordenada las prioridades de este momento y el rango de la agenda de los retos del país en el año 2016, después de lo que hemos vivido y pasado durante la crisis. También está en su mochila un lote de experiencia de lo que hizo y no hizo Zapatero durante los años 2008 a 2010 y de lo que sucedió después.

De momento lo que tenemos y hay que anotar en el diario de bitácora es una tormenta financiera y económica o económica y financiera de alta intensidad. Las constantes se relacionan en la siguiente secuencia: ralentización de la economía de China y desplome de su Bolsa; caída de los precios de las materias primas que repercuten en los países emergentes; derrumbe del precio del petróleo; tipos de interés en mínimos sostenidos por los Bancos centrales; exceso de liquidez aparente; dudas sobre la solidez de Bancos alemanes e italianos; volatilidad máxima de la Bolsa; repunte de la prima de riesgo de España y países periféricos con luces rojas de alarma en Grecia; debilidad del crecimiento mundial; ausencia de respuesta de las Instituciones europeas…

Este nuevo seísmo de la economía mundial se resuelve desde la variable España por el candidato Pedro Sánchez y desde Ciudadanos con la solicitud al UE de una flexibilización o aplazamiento de la norma de déficit requerida a España, a la que se incorpora el PP en su comunicado de su OPV.

La izquierda ha reiterado hasta la extenuación que el problema de la crisis se resume en un nuevo palabro: el austericidio. Sin embargo durante estos años el Gobierno de Rajoy ha incrementado la deuda pública hasta una cifra próxima hasta casi el 100 por ciento del PIB y al mismo tiempo ha conseguido una relajación de la prima de riesgo que permite atender los interés del servicio de deuda con una rebaja significativa en el pago de intereses. Luego se ha aplicado una política restrictiva en la inversión pública y expansiva en el gasto social de prestaciones y pensiones que se han reflejado en su mayor participación en el PIB

En segundo lugar, las Comunidades Autonomías son las prestadoras de los servicios sociales, de sanidad y de educación que comportan un porcentaje entre el 85 y el 90 del ciento de su gasto presupuestario. Al mismo tiempo, las Comunidades Autónomas han incumplido el objetivo de déficit excesivo que estaba fijado en el 0,7 por ciento. Si se coteja el cuadro de exceso por Comunidades, Valencia y Cataluña ocupan los primeros lugares.
En consecuencia, o la aplicación del gasto social está siendo ineficiente – se pierde dinero por el camino – o los gastos de estructura y personal de nuestras Administraciones no han sido suficientemente controlados y reducidos – se han incrementado el personal funcionario y laboral contratado en los últimos años.

Si se compara 1987 con 2015 resulta que el número de empleados públicos ha crecido desde 1,869 millones hasta 2,986 millones. Es decir hay ahora 1.117.100 empleados públicos más. Se presume que para atender mejor los servicios públicos y especialmente los servicios sociales.

El coste unitario de los empleados públicos en el Estado se ha incrementado también en los últimos años. En 1999 el coste unitario era de 25.978 euros. En 2015 ha sido de 39.726 euros, es decir ha crecido en más de un 55 por ciento en el periodo contemplado.

En este escenario tenemos un modelo político presentado por el PSOE, un conjunto de generalidades que se ha calificado de inane y que propone una política económica más expansiva, cuando se nos reclama en 2016 un ajuste de gasto de 20.000 millones por la UE.

Y la receta es más gasto y más impuestos, con un impacto directo en el déficit por el mayor coste de la deuda a emitir, como consecuencia del incremento de la prima de riesgo y de la ralentización del crecimiento mundial que afectará a la demanda de exportaciones.

El panorama es tremendo. Tenemos un PSOE que da prioridad a su carta de concesiones a los partidos a los que reclama apoyo para la investidura de Pedro Sánchez – Podemos, IU y secesionistas – antes que a un acuerdo de estabilidad constitucional, económica y social, bien en forma de Gobierno de coalición o de reedición de Pactos de La Moncloa con compromiso de legislatura y agenda legislativa.

La inmadurez convertida en categoría política como remedio para adormecer a los ciudadanos con un rosario de promesas construidas como castillos en el aire. Solo nos falta el Ministerio de la Felicidad que se sentará junto al de las Plurinacionalidades para convertir el Gobierno en un remedo de la, en otro tiempo, famosa fiesta de San Canuto en la Universidad.

Para aderezar la situación la efervescencia en las actuaciones judiciales y policiales contra la corrupción. De la agenda al ordenador, en un nuevo episodio de la operación Púnica.

Realmente o los presuntos corruptos son muy ordenados y diligentes en la contabilidad de la corrupción o dado el tiempo transcurrido desde las primeras detenciones son bastantes descuidados, ya que a estas alturas buscar pruebas en los ordenadores de la calle Génova parece a priori muy efectista, pero bastante vano. A lo mejor hasta nos explica el Juez que cumplen con el plan general de contabilidad.

Menudo espectáculo. That´s folks, como en la presentación de los dibujos del conejo Bugs Bunny.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *