Todo empieza por Madrid

Si París bien vale una misa, en España los cambios políticos siempre empiezan por Madrid. La II República, la salida del rey Alfonso XIII de España, tuvo lugar desde Madrid tras las elecciones municipales. Y el cambio político después de años de hegemonía socialista en la década de los ochenta se inicio también en Madrid.

Sin embargo, en estas elecciones por mucho que se agiten los últimos días de la campaña, el cambio importante en Madrid va a tener lugar en los partidos de izquierda y el PP va a mantener sus posiciones con un desgaste limitado.

La razón que avala este pronóstico está en las encuestas y en los candidatos. Los sondeos reflejan un porcentaje de teóricos indecisos por encima del 30 por ciento que probablemente están deformando los resultados que se publican ya que no están revelando su voto.

Los últimos datos publicados reflejan un voto al PP del 35 por ciento en el Ayuntamiento y algo inferior en la Comunidad. Lo que significa que tiene un suelo muy asentado que mayoritariamente sus electores no han pasado a la abstención ni han cambiado su voto.

La segunda razón para mantener esta tesis está en que los partidos de la izquierda se van a canibalizar recíprocamente, con el PSOE como primer perjudicado. En el espacio de centro político cubierto por Ciudadanos, los candidatos son tan planos que por mucho que Rivera se haya multiplicado y parezca el candidato a los 8.000 municipios españoles y a todas las Comunidades, el nivel de conocimiento de los candidatos y su proyección política entre los madrileños es casi nula.

Su lista electoral recibirá unos votos procedentes mayoritariamente del PP y a costa de su mayoría absoluta, pero no van a impedir que Esperanza Aguirre sea alcaldesa de Madrid ni que Cristina Cifuentes gane las elecciones.
Las campañas electorales sirven para desvelar las insuficiencias de los candidatos noveles y ponen al descubierto sus defectos. Carmona el candidato del PSOE ha planteado una campaña pretendidamente agresiva contra Esperanza Aguirre que inteligentemente le ha obviado potenciando a Manuela Carmena, avalada por la última encuesta publicada. Y Gabilondo que es un tipo tranquilo y reflexivo, tanto como para soportar estoicamente un Gobierno presidido por Zapatero, parece un extraterrestre en el mundo trepidante de la política madrileña.

Cada cierto tiempo el PSOE pretende recuperar al figura política de Tierno, algo que ya intentó hace tiempo con la candidatura del exministro Fernando Morán sin resultado y ahora repite con un catedrático de Metafísica cuando Madrid aspira a la física quántica.

La jueza Carmena – el precedente de Garzón demuestra que los jueces no son buenos candidatos- está tan alejada de la realidad de Madrid y de sus problemas, que parece más una madre argentina de la Plaza de Mayo que la alcaldesa que necesita una ciudad como Madrid que, a pesar de sus contradicciones, sigue siendo la más abierta y dinámica de España a la que todo el mundo quiere volver.

El tramo final de la campaña tampoco ha favorecido a Rivera que ha metido la pata hasta el corvejón con su teoría de segregar a los políticos en función de su edad. Se empieza con estas ideas y los siguientes son los judíos y los negros. Inmadurez o altas dosis de levedad política que se ha unido a sus reflexiones sobre el AVE o la restauración del Impuesto sobre el patrimonio que pretende acumular a un Impuesto de Sucesiones rehabilitado.
¿Pero no se ha enterado de que los ciudadanos que le pueden votar están hartos de pagar impuestos?
El domingo Esperanza Aguirre habrá ganado otra batalla que no será la última en Madrid. Sigue llevando la política en las venas y tiene más oficio que Florito, que es el que maneja con arte y seguridad los cabestros de la plaza de toros de las Ventas.

Los Ayuntamientos son instituciones que administran el día a día de las ciudades, y proyectan su futuro en el universo de las capitales que compiten en un mundo global, una realidad que la izquierda sigue sin comprender.
Hace ya años Esperanza Aguirre desempeñó con éxito su labor de concejal y de Teniente Alcalde con José María Álvarez del Manzano. Conoce la Casa y la Villa.

Y le va ser bastante fácil liderar el cartel con un una oposición de noveles.

0 comentarios
  1. Lucyinthe Sky says:

    Juanito Mojama está mas estropeado que un billete de 20 duros. Me parece bien que tenga que mantener a su hija biológica —- Juanito Mojama y El Manco trincaron mucho dinero en comisiones del petróleo, que poca verguenza tienen los dos.
    Yo la monarquia no la veo ni buena ni mala en sí, depende de la dinastía – y esta de los Borbones es de bazar chino, no tienen ni un átomo de salero.
    República!

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