CIS: mayoría a favor de la Transición del 78

El esperado barómetro del CIS de enero de 2015 elaborado con 2.481 entrevistas realizadas en 250 municipios entre el 2 y el 12 de enero de 2015, recoge en la estimación de voto una mayoría absoluta, 51.2 por 100, a favor de los dos grandes partidos PP y PSOE que protagonizaron la transición que dio lugar a la Constitución de 1978.

Si a esta mayoría sumamos los porcentajes que corresponden a UPyD y a Ciudadanos, el porcentaje se sitúa en el 58 por 100. El tic tac de Podemos al sistema político de 1978 es, por tanto, un reloj que sufre un importante retraso y las ínfulas de Pablo Iglesias y Cía., el representante único auto investido “de la gente”, deberían bajar sus altos grados de euforia.

El barómetro refleja una vez más los suelos de los dos grandes partidos. El PP, en el entorno del 30 por 100 y el PSOE en el entorno del 25 por 100 del voto emitido. Una constante, el suelo electoral, en la que los socialistas solían estar por encima de los populares, pero que se alteró desde las elecciones de noviembre de 2011.
Rodríguez Zapatero y su inadecuación objetiva para gobernar una crisis - se quitó de en medio tras las advertencias epistolares de los mercados en mayo de 2010 - perforó el suelo del Partido Socialista y Alfredo Pérez Rubalcaba, en una transición interna fallida, no pudo recomponer los tejidos rotos.

Los problemas del PSOE siguen siendo de liderazgo - no basta poner a un tipo joven para recuperar el voto joven -de estrategia política y de posición relativa. Cada vez que se escora más a la izquierda el PSOE, pierde votos por el centro y por la misma izquierda que pretende recuperar.

El barómetro refleja también la desafección que sufre el PP, como partido de Gobierno. Un 19,8 por 100 no recuerda haber votado al PP en las últimas elecciones. Este dato que hay que matizar ya que recoge también un porcentaje del voto oculto, representa a los votantes de las últimas elecciones que están disconformes con la política del Gobierno de Rajoy, lo cual no presume que no puedan volver a darle su voto en las próximas generales, al menos en una cuarta parte de este porcentaje, lo que le permitiría situarse en un 35 por100 del voto emitido. El PSOE presenta un mejor resultado en esta variación en el recuerdo de voto, -0,7 por 100, lo que ya presenta resistencias, no más perforaciones, en la ruptura de su suelo.

La migración de estos antiguos votantes desencantados hacia otras formaciones no está sin embargo consolidada ni es irreversible. Un fenómeno que tiene lugar en los dos grandes partidos y que dependerá del ritmo de mejora de la confianza económica y de una campaña que se dirigida a las auténticas preocupaciones de los ciudadanos y evite la bronca innecesaria.

Es evidente que tanto PP como PSOE han sufrido un profundo desgaste en los prolegómenos, desarrollo y salida de la crisis, lo cual es una obviedad teniendo en cuenta que en España, excepto en los años de los gobiernos de la UCD, solo han gobernado populares o socialistas y más estos últimos: veintidós años. En toda crisis la gente, la de Podemos y la que no es de Podemos, anhela el pasado.

Pero la pérdida de votos por los grandes partidos hacia otras formaciones situadas en las proximidades del centro político como UPyD y Ciudadanos es muy limitada. Sin embargo, el drenaje de votos en la izquierda es tremendo, de tal modo que IU que no ha gobernado en la Nación y que tiene y ha tenido gobiernos solo en Ayuntamientos y CCAA sufre una auténtica sangría. Un subtitulo de este artículo sería, “IU paga el pato”.

Las conclusiones sobre el mapa político futuro derivadas de la estimación de votos hay que aplicarlas sobre la plantilla de las circunscripciones electorales y los diputados por provincia. Hay dos constantes de nuestro peculiar sistema electoral: favorece al apartido más votado y la ratio votos/ diputados es muy desigual en función de la implantación de los votos en cada provincia. En otros artículos he reflejado la distorsión voto-diputados o coste electoral por diputado de nuestro sistema.

Hasta ahora los resultados electorales han reflejado un bipartidismo imperfecto, no ha habido un bipartidismo real por razón de las formaciones nacionalistas que han distorsionado las posiciones derecha-izquierda en Cataluña y País Vasco.

Es importante para una gobernación estable que el PSOE consiga ser el segundo partido en las próximas elecciones generales y tiene muchas probabilidades de serlo simplemente recuperando votantes que están en sus casas, de momento. La imagen de Rajoy con Pedro Sánchez refuerza la disyuntiva entre partidos de gobierno y los ejércitos de Pancho Villa que campan por la pradera para “asaltar el cielo”.

Todo el escenario político está abierto y por escribir aunque previsiblemente se producirá un seísmo de menor intensidad que el que se pronostica. Lo único cierto es que se abre un nuevo tiempo, se acaban las mayorías absolutas y habrá pactos, lo cual no es ninguna tragedia -en Europa es habitual- y siempre es positivo limitar al Poder que naturalmente tiende a los excesos.

Lo fundamental es que se aplique el sentido común y se conformen mayorías naturales agrupadas en los valores constitucionales que sin duda hay que como dicen los italianos hay que “aggiornar”. Y las aventuras, para los fines de semana.

2 comentarios
  1. Agromenawer says:

    Todo esto está muy bien, muy bonito lo del 58% y tal y el ver la botella medio llena en vez de medio vacía. El problema de esta bonita fábula es que ignora una premisa fundamental: un gobierno de coalición entre PP y PSOE supondría el final del PSOE como partido. Si el PSOE se alía con el partido de la Gurtel, Bárcenas, Mato, Matas, Rato, Fabra y de los recortes en sanidad, educación, dependencia, ley mordaza, etc. etc. no le volverá a votar un solo progresista en décadas. Y aunque los del PSOE están demostrando que están más perdidos que un pulpo en un garaje, dudo que su desconexión con la realidad llegue al punto de creer que podrían sobrevivir a una coalición con el partido de la corrupción, la mentira y la destrucción del estado del bienestar para su venta al por mayor. Y más después de haber visto lo que le ha pasado al PASOK por hacer precisamente eso: un gobierno de coalición con la derecha.

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  2. MikeLeMR says:

    La verdad es que me intranquiliza profundamente que haya gente como Ignacio del Rio, que hace un artículo con el que parece que pretende calmar a quien ande nervioso por el ascenso de Podemos, diciendo que si el PP no gana con mayoría absoluta es igual, porque pactaría con el PSOE. ¿¿Para qué?? ¿Para que sigan saqueando a manos llenas el dinero público y vendiendo a los extranjeros el país? Váyase a Miami señor Del Río.
    La Transición del 78 no es un partido al que votar señor, los que aun tienen el 51.2% de los votos son los mayores ladrones de la Historia de España. Pregúntele sino al señor Roberto Centeno, concuñado del señor Juan Roig, que muy de Podemos creo que no son. Y por último, ¿acaso la Transición del 78 que tanto le gusta, no permite la formación de partidos políticos que tengan programas alternativos a los del liberalismo/capitalismo? Es de GUASA.

    Al menos espero que el PPSOE le pague bien por escribir estas cosas. Sólo le ha faltado plantear un gobierno alterno como el de finales del XIX, porque para qué votar, si estos del PPSOE son la única alternativa aceptable para usted xDDDD

    Por cierto, totalmente de acuerdo con Agromenawer.

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