Mentiras poco piadosas

El nuevo PSOE de Sánchez no es tan nuevo ni se ha rejuvenecido. Su posición, rechazando la elección directa de los Alcaldes en las elecciones municipales y mostrando su apoyo a Chaves y Griñan incluidos en el sumario de la juez Alaya elevado al Tribunal Supremo, demuestra que el nuevo secretario general socialista es un simple maquillaje de la organización. Cambiaron al desgastado, envejecido y derrotado Rubalcaba por una nueva imagen rejuvenecida ante la avalancha de votos de la izquierda que les abandonaron en las elecciones europeas. Detrás del maquillaje, están los mismos y lo mismo.

Internamente, ni siquiera ha cumplido su compromiso de integrar a los otros candidatos, Eduardo Madina y a José Antonio Pérez Tapias, cuya suma de votos llegó al 51 por ciento y, por tanto, es superior a los que consiguió Pedro Sánchez que rechaza “por antidemocrático” el procedimiento de elección directa que le ha permitido acceder a la secretaría en la que ha nombrado un equipo de su absoluta confianza. Lo que vale para Sánchez, no vale para los ciudadanos.

El otro episodio que demuestra el sistema cerrado de los partidos políticos es el que está protagonizando Rosa Diez ante el artículo publicado por Sosa Wagner proponiendo una convergencia política con Ciudadanos – en las estricta lógica después del parón electoral que ha sufrido UPyD en las últimas elecciones- y criticando el autoritarismo de Rosa Diez, actitud que ha dejado ser un secreto a voces en los círculos políticos.

Dice Rosa Diez que la actuación de Sosa Wagner es “inaceptable” y el catedrático informa que en la página web del partido ni se publica su artículo en la más pura censura.

Otra careta, otra máscara política que se cae. Rosa Diez no explica por qué es inaceptable que un político relevante de su organización que mantiene opiniones continuadas sobre la regeneración política con brillantez intelectual, no puede expresar una opinión constructiva y crítica. Sobre todo después del mal resultado en las elecciones europeas y de las tendencias que reflejan las encuestas que presentan a UPyD como una formación con un techo político muy bajo, consecuencia, sin duda, del “absolutismo” de su fundadora que no quiere desarrollar un partido moderno sino un coro a su alrededor.

Por eso también Rosa Diez declara, incongruentemente, su oposición a la elección directa de Alcalde en aras de una representatividad que ella cercena.

Estos casos provocan que los ciudadanos sientan que los políticos dicen una cosa y aplican otra. La pérdida de confianza y de crédito de la clase política se abona con profusión con estas declaraciones y actitudes.

La elección directa de Alcalde es una mejora democrática que los electores quieren mayoritariamente, hartos del mercadeo que se produce y la consiguiente extorsión en los procesos de formación de gobierno en las elecciones municipales. Los Ayuntamientos no legislan, son administración pública que representa y gestiona los intereses de los vecinos. Y la elección directa no disminuye un ápice el control de la oposición sobre el gobierno municipal.

Por favor, no nos mientan más.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *